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29 mar 2009

“Administran TVN como una fábrica de salchichas”

Faride Zerán Chelech, ex consejera del canal público
El terremoto de la salida de Vicente Sabatini y Pablo Ávila destapó las angustias que vive el canal de todos. A medio filo entre el éxito del mercado y la misión de hacer televisión pública, los últimos fracasos en la batalla del rating han llevado a la estación a la cola del pelotón. Pero la académica y Premio Nacional de Periodismo exculpa a los profesionales echados y apunta al modelo y al gatopardismo.

Explicados como "cambios organizacionales" en el lenguaje corporativo de la estación, la remoción de sus cargos de tres altos ejecutivos de Televisión Nacional Vicente Sabatini, director de Programación; Pablo Ávila, director de Producción de Contenidos; y de Cecilia Stoltze, gerente de Planificación son uno de los más resonantes golpes de timón que se han dado en la estación durante los casi cinco años de gestión del actual director ejecutivo, Daniel Fernández.

Sabatini y Ávila eran dos de los hombres fuertes, poderosos y temidos, con una larga carrera en la estación y que habían sido cabezas pensantes de la estrategia de TVN en un tiempo en el que la imaginería colectiva sigue situando a TVN en la cabeza de las preferencias populares, pero que en la puerca realidad de los indicadores de audiencia lo llevan a la cola: el canal comenzó el año en el cuarto lugar en el promedio de sintonía mensual, superado por competidores que hace algunos años apenas aspiraban a mirarle de cerca las espaldas.

Para reflexionar sobre esta crisis que lacera el alma de TVN, y que la tentación exitista de la sociedad del rendimiento reduce a simples números, consultamos a Faride Zerán, la periodista que entre 2000 y 2004, como parte del directorio de la estación, se transformó en un dolor de cabeza para los intentos de imponer en el canal los dictados de lo políticamente correcto.

Premio Nacional de Periodismo en 2007 y académica de la Universidad de Chile donde dirige el Instituto de la Comunicación e Imagen y dicta la cátedra de Ética y Tratamientos Periodísticos Zerán quien acaba de publicar su último libro, "Las cartas sobre la mesa", una selección de 40 entrevistas publicadas en la revista "Rocinante", que ella misma fundó y dirigió apunta su mirada a lo que considera un extravío en la misión de la televisión pública.

-¿Qué lecturas te sugieren la salida de Sabatini y Ávila? ¿Crees que efectivamente se trata de la mayor crisis que ha sufrido TVN en muchos años?

-No es un tema de nombres, sino de líneas, de políticas y de contenido de la televisión pública. Sabatini y Ávila pueden ser excelentes profesionales, pero el punto es que son parte de un sistema que administra la televisión pública como si fuera una fábrica salchichas, donde las utilidades y el rating mandan. Entonces, cuando bajan las utilidades y el rating, bajan también las acciones de algunos profesionales, en una dinámica en la que no se cuestiona el modelo de televisión pública ni se intenta innovar en nuevos formatos, en nuevos lenguajes y en otros contenidos.

-¿Cuál es tu interpretación de estos cambios?

-No quiero referirme específicamente a estos profesionales, sino al tipo de televisión que tenemos. El hecho de que cambien los equipos pero se mantengan las políticas te indica que es irrelevante quién esté, o quien reemplace a quien.

-TVN está en su peor momento de audiencias, ocupando el cuarto puesto entre los canales de televisión abierta. ¿Crees que estas mediciones deben ser consideradas válidas para el canal público?

-Si TVN cumpliera efectivamente con su rol, aún asumiendo que debe autofinanciarse, e intentara innovar en su parrilla con programas culturales, de debate, o de entretención que no tienen por qué estar divorciados del gusto popular, porque lo popular no tiene por qué ser ramplón y chabacano; si TVN abriera su pantalla a la producción de los talentos jóvenes que están agrupados en la plataforma audiovisual, si se abriera a la búsqueda de nuevos formatos, lenguajes y temas, y no reiterara una vocación más bien copiona, el estar en cuarto lugar podría ser un dato irrelevante. El problema es que cae al cuarto lugar haciendo la misma televisión que los otros, sin imaginación y sin riesgos, y dejando de lado su mandato de televisión pública. Es decir, no cumple su misión y además lo hace mal.

-¿Dónde, en qué momento, se jodió la TV publica? ¿Qué decisiones políticas llevaron a TVN a esta situación?

-La televisión pública se jodió cuando su directorio se transformó en una instancia de defensa de intereses y cuoteos políticos; cuando dejó de lado su mandato de fortalecer el espacio público con programas culturales, de debate abierto, plural, sin censuras a temas ni vetos a personas ni a ideas. Se jodió cuando se empezaron a cronometrar y a cuotear los discursos e ideas dentro de un espectro estrecho, que no daba cuenta de nuestra pluralidad, diversidad y riqueza cultural. Cuando abandonaron el riesgo por la sandía calada, es decir programas ya probados, muchos de dudosa calidad.

-¿Cuál ha sido tu participación en las discusiones sobre el nuevo proyecto de TVN?

-Como directora del Instituto de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile (ICEI), que incluye a la Escuela de Periodismo y la carrera de Cine y Televisión, fui invitada junto a Claudia Lagos, una joven académica, a la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, para hablar tanto sobre la modificación a la Ley de Televisión Nacional, como sobre la televisión digital, tema que expuso Claudia en su calidad de coordinadora del Programa de Libertad de Expresión del ICEI.

-¿Qué corrigen en forma positiva y en qué empeoran las propuestas que se están discutiendo?

-Uno de los cambios planteados en ese proyecto era subir de 6 a 8 el número de integrantes del directorio, y en tal sentido manifesté que era interesante siempre y cuando ese directorio no fuera la expresión de un cuoteo político, sino de la diversidad y pluralismo cultural de nuestra sociedad, incorporando por ejemplo la dimensión regional, la presencia de representantes de nuestros pueblos originarios, de rectores de universidades públicas, de representantes de la industria cultural, etcétera. Ese punto, sobre lo que había aparente consenso, fue rechazado posteriormente, lo que me indica que seguimos en la política del gatopardismo, que todo cambie para que todo siga igual.

-¿Hay alguna idea que modifique efectivamente el sentido actual de la televisión pública?

-Otro cambio estaba en la misión de TVN, donde se ratificaba en el fondo lo que ya está. Allí expresé que TVN, en tanto televisión pública, debía jugar un rol más proactivo en la construcción de una cultura democrática, de una cultura cívica; que la ausencia de debates y de programas culturales indicaban lo contrario, pero seguimos igual.

-O sea, en la vieja política de hacer cambios cosméticos que no modifican la estructura de cuoteo.

-Creo que la metáfora del gatopardismo es justa, más cuando los propios directivos de TVN que fueron a la comisión defendieron que el canal se autofinanciara, y otros modelos de televisión pública como el de la BBC, por citar un ejemplo, no fueron considerados. Pienso que estamos viviendo un momento complejo en materia de clima cultural, debate de ideas, reflexión de país.

-Siguiendo con las metáforas, ¿se podría decir que tenemos una televisión coludida para ofrecer los mismos contenidos con distintas marcas de fantasía?

-Todos nos escandalizamos con la colusión de las tres grandes cadenas de farmacias, que afecta la salud y traiciona la confianza de millones de chilenas y chilenos. Pero nada decimos sobre la colusión ideológica e informativa de los grandes medios de comunicación, que mantienen las pautas noticiosas, recurren a las mismas fuentes oficiales haciendo circular los mismos discursos y dejan fuera la pluralidad y riqueza política, social y cultural de nuestro país. Quiero decir que en materia de monopolios no son sólo las farmacias las que se ponen de acuerdo. Lo que afecta ya no sólo a la salud de nuestra población, sino al alma del país.


Por Juan Sharpe

27 mar 2009

La otra crisis de la televisión

Salida de ejecutivos, maratón de Los Simpsons, despidos y menos rating. No todo es culpa de la crisis financiera internacional. Expertos explican por qué la industria televisiva ha estado tan movida.
Leonardo Núñez

Cuando TVN informó que Vicente Sabatini y Pablo Ávila perdían sus cargos claves al interior del canal, las alarmas sonaron en toda la industria televisiva chilena. Su salida coronaba el complicado escenario que viven estos medios.

Si las aguas ya estaban oscuras para los canales, la crisis financiera profundizó una tendencia: siguió la cancelación de programas, un menor avisaje, merma de audiencia, los despidos y hasta un departamento de prensa reducido al mínimo (La Red). Pero tampoco se puede culpar sólo a la recesión. Para los expertos en industria televisiva, el descalabro en los canales responde a una crisis propia de los medios, que ha afectado con mayor fuerza a la TV.

Lo que hizo la crisis financiera fue evidenciar estos problemas que venían de antes. Por ello el académico de la Universidad Diego Portales, Miguel Paz, considera tardía la respuesta de los canales. "La crisis de la industria era parte de las discusiones de las organizaciones de noticias en todo el mundo", dice el también periodista de "El Mostrador". "Pero en Chile, en áreas como la TV, no se ha tomado suficientemente en cuenta. En los diarios, el análisis es constante".

El académico de la UC, Eduardo Arriagada, dice que la TV es el medio más golpeado por el "tsunami digital": "Para simplificarlo, en los '80 seis de cada diez minutos que la gente dedicaba a los medios estaban dirigidos a TV. En el 2020, no serían más de tres minutos de cada diez".

En sus palabras, la TV abierta dejó de ser "la reina". Hoy debe luchar con una mayor oferta: con más canales y más presencia del cable. "Hay una multiplicación de alternativas", explica este experto en manejo empresarial de los medios. "Además, con el sistema de la TV digital y sus grabadoras, el televidente puede cambiar los tiempos de visita. La gente está consumiendo TV a su manera; la TV que conocíamos ya no es la misma".

A esto responden tantos movimientos en la industria. Los que, a su vez, se reflejan en pantalla. El director de programación de Canal 13, Vasco Moulian, y su propuesta de "televisión flexible" es un ejemplo. Con el maratón de Los Simpsons, el retraso de su noticiero central, las repeticiones de viejos programas y cambios de horario, busca conquistar este público que ya no se reúne en familia a ver "Sábados Gigante".

TVN con dos cabezas "era exagerado"

"Hay productores que han entendido mejor estas señales", dice Arriagada. Lo ilustra con la irrupción de CNN Chile. Los que decían que no se podía financiar un señal con 24 horas de noticias, lo hacían pensando con una mentalidad de televisión antigua. "La CNN de USA nunca ha vendido rating. Lo que vende es una media hora de noticias que repiten 48 veces. Pero te dicen, por ejemplo, que el día lunes hubo 90 mil chilenos de clase alta que vieron un aviso (x del noticiero), porque entraron en cualquier momento del día a ver el noticiero. Cuando entiendes esto así, cambias la manera de hacer TV".

Por eso tampoco le extrañó cuando Mega alargó "Casado con hijos" en desmedro de media hora de noticiario. "Mega rompió los horarios. Y ahora hacen lo mismo los canales grandes", señala el académico. "Creo que Vasco Moulian está entendiendo mejor lo que viene; entiende que no se puede seguir haciendo lo mismo. Antes, un canal grande era el cabrón. Decía, yo soy así y asá. Porque soy el 13. Pero ahora no es nadie. La gente se cambia de canal sin problemas".

Le pasó a TVN con "El Juego del Miedo". Haber tenido realities exitosos asociados a su marca y contar con Carlos Pinto no fue suficiente. Nadie vio el espacio. El público cambió de canal y TVN a sus directores de Programación (Sabatini) y de Producción de Contenidos (Ávila).

"Lo que hizo TVN fue algo muy duro, descabezó al canal. Fue como decir que se da por perdido el 2009", piensa Arriagada. “No es mala idea porque este es un año de mierda. Entonces, para que la María Elena Wood (nueva directora de programación) se ponga las pilas van a pasar cuatro meses. Y como este año Canal 13 está a medio morir saltando, TVN puede aprovechar la oportunidad de hacer una operación que estratégicamente tenía que hacer. Quizás necesitaba personas más modernas y capaces de entender esto y funcionar distinto. Porque tener dos cabezas era exagerado", dice en alusión al amplio poder que tenían Sabatini y Ávila en TVN. Esto obligó a que el director ejecutivo, Daniel Fernández, dirimiera sus diferencias cuando no estaban de acuerdo, según ha trascendido.

Cambiar el modelo o morir

Pero no sólo es la forma de programar la que está cuestionada. También el modelo de negocios de la industria. Ya no basta con tener audiencia. Lo dice Arriagada: "Mega ha aumentado su rating, pero quizás con un sólo tipo de estrato socioeconómico, comercialmente menos atractivo. Por eso es importante tener un modelo de negocios que funcione (...) En eso, quizás, ciertos números de Canal 13 sean mucho más atractivos".

El cuestionamiento al modelo de negocios quedó en evidencia cuando ya no se podía financiar esa TV de grandes estelares. Como traer a Julio Iglesias para tenerlo una noche en "Martes 13". Dice Miguel Paz: "La industria (chilena) está atrasada. Los grandes canales especialmente se están sustentando mucho en sus modelos anteriores de éxito. Todavía piensan en hacer un estelar o que un programa lo van a repetir en el verano. Siguen pensando en los caballitos de batalla que siempre habían funcionado (...) Si hablamos de resultados para capear la ola, ciertamente los canales chicos tienen más posibilidades. Chilevisión tiene muchos menos empleados que Canal 13. Su estructura de costos es más liviana. Son canales más nuevos y más flexibles".

Por ello varios académicos sostienen que el problema de la industria televisiva es estructural. Arriagada: "La crisis hizo más duro el aterrizaje, el guatazo va a doler más. Eso se ve en los diarios también, muchos han debido cerrarse antes de lo que se pensaba. En los canales no va a ser necesaria la misma cantidad de gente. Se van ha cerrar programas y aumentará la licitación de éstos con productoras externas, que no significan un costo fijo para los canales".

El futuro: adiós a las masas, bienvenido los nichos

Frente a un escenario de mayor oferta, los canales van a tener que competir áun más por el tiempo de la gente. Y con sus gustos específicos. "Si antes el modelo del best seller, como dice Chris Anderson en su libro ‘La cola larga’, era lo que se llevaba, el gran programa a lo ‘Martes 13', ahora con los distintos públicos, la audiencia se fragmentó y cada uno ve lo que quiere", dice Paz.

Claro que los grandes hitos continuarán. Como el Festival de Viña o el campeonato mundial, donde se vuelven a juntar todos los chilenos. Pero serán casos puntuales. "Antes se veían muchos los noticieros, más del 79% del público lo hacía al día. Estoy convencido que eso ya no existe. Desde la llegada de CNN, cambió todo. (La llegada) de CNN responde a que hay un mercado distinto", dice Arriagada.

El profesor de la UC también se ve pesimista sobre el futuro de la TV abierta cuando se inicie la TV digital en Chile: "La TV digital europea se está cayendo a pedazos. En Inglaterra, los tres canales privados más importantes pidieron autorización al gobierno para fusionarse. Así de mal están económicamente. No basta multiplicar las señales. ¿Quién financia esas señales? ¿Cómo tú pagas una TV de calidad mínima con 20 canales en una ciudad como Santiago? Quizás no hay recursos para hacerlo".

Miguel Paz, por su parte, proyecta que los canales potenciarán su presencia en Internet: "TVN contrató a Mario Cabezas para que se hiciera cargo de Internet, él le ha dado nuevos bríos a esta área. Y Canal 13 está rediseñando todo su sitio. Eso da pie para pensar que los canales puedan renovarse. Cuánto y cuán rápido, es la pregunta que queda por ver".

A juicio de Arriagada, la televisión en los próximos años va a tener más programas de nicho, más segmentados. "En el fondo, la programación para toda la familia es una programación para nadie. Por eso tiene que cambiar".

14 oct 2008

Canal 13 Sigue Cruzada por Instalar Poder Católico

Luego de 36 años ligado a UC-TV Ricardo de La Fuente abandona casa televisiva

Hace dos años era uno de los hombres más importantes de la estación católica. Hoy ya no está. El ahora ex ejecutivo presentó su renuncia que se enmarca dentro de varios cambios que en el último tiempo ha tomado la dirigencia de UC-TV.

En 1987 De la Fuente fue uno de los responsables de la visita de Juan Pablo II a Chile.

En el seminario internacional sobre regulaciones a la televisión realizado hace algunos días en el Hotel Radisson, Ricardo de la Fuente se veía contento. En los pasillos bromeaba con el presidente del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) y le comentaba al periodista Felipe Pozo lo cómoda que era su función de gerente de regiones, puesto en el que se desempeñaba en Canal 13.

"Es muy agradable, se trabaja sin presiones", decía sonriente. Cuando se retiró, los comensales que se quedaron en el café hablaron de la buena voz que tenía el ejecutivo y recordaron su faceta de compositor y de ganador del Festival de la Canción de Viña del Mar en 1981 con la canción "Ay, Fernanda".

Sonrisas y corte.

Hasta ese minuto De la Fuente tuvo una carrera prolífica y dúctil en la estación católica, desempeñándose como director de televisión, gerente de producción, gerente de eventos especiales y director general del mismo Festival de la Canción de Viña del Mar. Antes incluso fue uno de los principales gestores de la televisión educativa, siendo Teleduc uno de sus productos insignes.

Pero ahora habían pasado muchos años, y pese a haber sido uno de los poderosos de la estación, parecía necesitar menos de esa presión agobiante por lo que el tema regional le venía como anillo al dedo. Sin embargo, ayer otro remezón sacudió las paredes de UC-TV. De la Fuente presentó su renuncia.

"SOY UN HOMBRE RESERVADO"

Un quiebre que ratifica que la dirección de Canal 13 está mutando a consolidar una nueva identidad, necesariamente adoctrinada con la Iglesia. Y más allá de las bendiciones y agradecimientos por los años de servicio del comunicado de trece líneas que redactó la estación, hay preguntas sin respuesta. ¿Dónde no encajaba De la Fuente? ¿Cuál es la interna de esta salida?

Ricardo de la Fuente contesta el teléfono. "La verdad es que soy un hombre reservado, y prefiero mantenerme así. Las condiciones de mi salida son privadas y no voy a decirlas y el canal tampoco", explica. Pero también dice que está de acuerdo con el comunicado interno que redactó "junto" al canal católico. Aclara eso sí que "no hubo presiones" para salir, primero, del Festival de Viña del Mar. "Después de 6 años me pareció prudente". Y luego de 36 años de gestión, en distintas áreas, de su casa televisiva.

Según una fuente que trabajaba directamente con el gerente de regiones, los elementos que determinaron su partida se fueron dando de a poco. Sin embargo, hace dos semanas que la situación parecía reventar por el lado del ejecutivo. "No tenía planificada su renuncia. Pero le fueron imponiendo condiciones", dice. Una de ellas fue, por ejemplo que luego de ser el encargado de tomar las decisiones eclesiásticas, le hicieron tomar vacaciones antes del Tedéum. Esas decisiones pasaron a manos de María Ester Robledo (actual editora de contenidos de la estación). La imposición (incluso expuesta en una misiva hacia sus funcionarios que ejemplificaban el cambio editorial) no cayó bien.

En concreto el consejo de la estación ha tomado un mayor protagonismo, pero sobre todo se ha producido un acercamiento a la Universidad y a la Iglesia. La tendencia editorial quiere recuperar los valores católicos. Por eso, uno de los motivos de que el presidente del consejo, Pablo del Sol tenga su oficina en el cuarto piso, muy cerca a la de Vasco Moulian, aunque no tanto como la de Mercedes Ducci, que está exactamente al lado del director de programación.

Los que no están muy de acuerdo con ese cambio editorial han salido. Ayer, el equipo que trabajó con De la Fuente fue despedido por completo, mientras él se dedicará a la docencia como profesor de TV y decano de la Facultad de Comunicaciones, no en la Universidad Católica, sino que en una entidad privada.


12 oct 2008

Canal 13 Da el Mayor Giro Religioso de su Historia

Fue comentario en el Tedéum: "Viene un vuelco religioso en Canal 13", decían religiosos y laicos que asistieron a la misa del 18 de septiembre en la Catedral de Santiago. El lunes 6 de octubre la noticia fue oficializada a los funcionarios de la estación, quienes recibieron un correo electrónico que comenzaba así: "Queremos informales del cambio de mirada que estamos dándole a los contenidos religiosos en nuestra programación, que nos hizo llegar a la conclusión de que no deben estar circunscritos sólo a un área sino formar parte de la agenda amplia con que trabajamos los contenidos del canal".

En la práctica, terminó la gerencia de regiones y asuntos eclesiales que dirigía Ricardo de la Fuente. El ex director del Festival de Viña sólo quedó como gerente de regiones, y los contenidos religiosos pasaron a depender de María Ester Roblero, editora general de contenidos de Canal 13.

Así, la señal inició el camino para confirmar su vocación católica. "Hasta ahora, Canal 13 ha sido un puente efectivo a través del cual la Iglesia ha podido convocar a la comunidad en los temas propiamente religiosos (...)", dice una alta fuente del canal, que apunta a la falencia que detectaron y que intentarán corregir: "En términos de la agenda más amplia de la Iglesia, en los temas valóricos, no había mayor relación con los programas".

En este período, UC-TV inició contactos formales con autoridades eclesiásticas, y nombró a un periodista (Cristián Amaya) en la gerencia de comunicación para encargarse de las relaciones con la Iglesia Católica. La idea es que se mantengan los espacios religiosos explícitos -como la transmisión de misas y eventos, y los espacios "Pan en tu camino" y "Bienaventurados"-, pero el objetivo central es que se sume contenido religioso "implícito" en todos los programas del canal, como se definió en el correo electrónico dirigido a los funcionarios.

"El dueño del canal, la Universidad Católica, está jugando su rol"

"Buscamos que los contenidos implícitos de la fe católica impregnen la parrilla", explica María Ester Roblero desde su oficina del cuarto piso del canal, una ubicación que da cuenta de lo estratégico del proyecto para la administración de Mercedes Ducci: está al lado del despacho de Vasco Moulian, el director de programación y eventos estratégicos.

Roblero está reuniéndose diariamente con los equipos, planificando notas y entrevistas que den cuenta de la "visión esperanzadora" que busca el canal para sus programas. ¿Qué motiva este cambio? Aunque ha habido episodios tensos, como las críticas de monseñor Fernando Chomali a la teleserie "Lola" en julio pasado, las fuentes coinciden en que no hubo un solo hecho que desatara la transformación. "Es simplemente que el dueño del canal, la Universidad Católica, está jugando su rol. El Consejo actual de la estación, liderado por Patricio del Sol, tiene muy buena comunicación con la Casa Central y hay acuerdo de que se tiene que notar que el canal es de la UC y que eso no es solamente el nombre", dice una fuente ligada a la universidad.

¿Qué hará "Misión 13"?

La parte más vistosa del plan se llama "Misión 13", nombre con el que se comenzó a trabajar la programación religiosa a partir del lunes 6 de octubre. Durante el verano, un equipo recorrerá el país grabando misas y celebraciones religiosas con tres énfasis: la vida de las comunidades de parroquias de Arica a Punta Arenas, la participación de jóvenes y la religiosidad popular.

"Queremos que estas transmisiones tengan altos estándares de calidad técnica y de belleza. Tenemos una vara alta, la del mejor cine, la de una superproducción", señala María Ester Roblero. ¿Cómo se financiará este gasto? El plan "Misión 13" tendrá un desarrollo similar al del proyecto Bicentenario en el canal, con tres empresas patrocinadoras que, dice Roblero, comparten el interés por lo nacional, lo juvenil y la identidad patria. Trascendió que una de estas compañías sería CCU, y que ya se habrían iniciado los contactos a través de su gerente general, Patricio Jottar.

Canal todo espectador

"Misión 13" tendrá visibilidad pública a partir de marzo de 2009, pero el trabajo en contenidos ya comenzó. ¿Ejemplo? La crisis económica es abordada en los noticiarios con la caída de las bolsas, pero también se busca la mirada positiva, como la reacción del barrio Patronato para frenar la baja de sus ventas. ¿No resulta forzado buscar siempre el lado esperanzador? "La noticia es la alteración de la realidad, y si tienes una alteración negativa, hay que comunicarla. Tendríamos que estar locos para negar el dolor o lo malo. Pero lo que sí hay que hacer es darle una vuelta más a las cosas", sostiene la editora de contenidos, María Ester Roblero.

El plan no elimina géneros controvertidos como el reality show o las teleseries, pero sí habrá mayor cuidado en los contenidos que estos programas ofrezcan de ahora en adelante. Hay fuentes que descartan que en este contexto se pueda producir una telenovela como el proyecto "Primera dama", que recoge elementos biográficos de Evita Perón y Cecilia Bolocco, con una protagonista dispuesta a todo para casarse con un Presidente. Pero un alto ejecutivo matiza: "Todo tiene que ver con la forma como se traten los temas, y nosotros como Canal 13 no podremos sustraernos a los temas éticos en todas sus dimensiones", expresa.

Una de las metas es que la oferta total del canal sea apta para todo espectador. "Que ningún papá o mamá tenga que taparle los ojos a un niño", ejemplifica Roblero. "Creemos que el televidente va a notar una integración. Nosotros teníamos criterios muy diferentes para juzgar lo que era propiamente religioso y lo que era, por ejemplo, la entretención. Ahora todos los programas van a estar sometidos a la misma vara de calidad", complementa otro ejecutivo del canal.

Una de las metas es que la oferta total del canal sea apta para todo espectador. "Que ningún papá o mamá tenga que taparle los ojos a un niño", ejemplifica María Ester Roblero.

La parte más vistosa del plan se llama "Misión 13", nombre con el que se comenzó a trabajar la programación religiosa a partir del lunes 6 de octubre. Durante el verano, un equipo recorrerá el país grabando misas y celebraciones religiosas con tres énfasis: la vida de las comunidades de parroquias de Arica a Punta Arenas, la participación de jóvenes y la religiosidad popular.

"Creo en un Yerko alineado"

María Ester Roblero no sólo opera detrás de las cámaras; también tiene pantalla en Canal 13: es la conductora del programa sobre educación "Quién dijo que era fácil" en 13C, la señal de cable de la corporación. También fue directora de la revista "Hacer Familia" y académica de la UC. Pero ahora enfrenta su mayor reto, como la impulsora del giro religioso en la parrilla de UC-TV.

-Este cambio se une a la salida de personajes y programas que resultaban controversiales, como "Vértigo" y especialmente Yerko Puchento.

-El pobre Yerko Puchento se ha transformado en un niño símbolo. Creo que eso es injusto, porque es un personaje que marcó una etapa importante en la TV y que permite un análisis más profundo que decir 'ya pasó Yerko'. Yo le rescato muchas cosas, a pesar de todo: se ríe de nosotros mismos como sociedad y se rió de la farándula en el reinado de la farándula. En ese sentido, no lo castigaría culpándolo de todas las salidas editoriales que se hayan podido tener.

-Pero, ¿se lo imagina en esta etapa del canal?

-Creo en la posibilidad de un Yerko alineado en algún momento.

-¿Las teleseries tendrán algún afán ejemplificador?

-No, buscamos una imagen real. No puede ser edificante ni triunfalista (...) Si queremos mostrar una familia real, tiene que ser una familia en que el dolor, el fracaso y las experiencias positivas y negativas existan. La exigencia del canal es que sea todo profundamente humano, y que no mostremos como triviales y superficiales los hechos que son dolorosos.

-¿Habrá un trabajo especial con eventos como el Festival de Viña, donde hay farándula, conflicto y glamour, que se puede transformar en ostentación?

-El festival es nuestro carnaval, y los carnavales son el último momento de relajo antes de Semana Santa. Y eso hemos conversado: el festival es una fiesta, y en cualquier familia la fiesta significa baile, arreglarse más, cantar, bailar y reír, y ese criterio también hay que adjudicárselo al festival. Es una fiesta, pero en Canal 13.

"La exigencia del canal es que sea todo profundamente humano, y que no mostremos como triviales y superficiales los hechos que son dolorosos".

21 oct 2007

Fernando Villegas SE CONFIESA

Al salir de su casa supe que más que una entrevista había sido un incidente. Desde el principio, Fernando Villegas tenía una expresión tensa, agresiva: "En La Nación me odian", fue lo primero que dijo. "¡Especialmente las mujeres!".

"¿Qué diríai tú si yo sacara esta huevá que está acá adentro?".
Al sociólogo de "Tolerancia cero" se le perdonan los exabruptos porque son exagerados, casi literarios. Hablar con él es como hablar con un taxista que ha dado demasiadas vueltas por Santiago y ha gastado demasiada gasolina y escuchado demasiada radio, una radio de derecha, y tiene ganas de opinar de todo y contra todos.

-Pamela Jiles escribió en La Nación un artículo contra ti.
-Debe ser alguna estupidez, probablemente... La Pamela Jiles es una mujer muy resentida, nunca logró cumplir su papel de Pasionaria y destila mala leche. Es una idiota esa mujer. Yo no ando pelando a la gente, como la Jiles y otras personas que se tiran al cogote. Yo puedo caer pesado por lo que digo sobre movimientos, ideas, partidos, cuestiones, pero nómbrame a una persona a la que haya vejado así, directamente. ¡Ninguna!
-Tú hiciste unas declaraciones bastante graves contra los homosexuales...
-No, ése es un grave error tuyo. No fueron declaraciones, en primer lugar.
-Yo las leí. Están en Internet.
-Fue un periodista a mi casa a preguntarme qué opinaba sobre el tema de la homosexualidad, no de los homosexuales. Tuve determinadas opiniones sobre eso. No contra los homosexuales. Es como si dijeras que porque uno considera que el cáncer es malo, uno está contra los cancerosos, una estupidez. Pero no espero mucho de los periodistas chilenos en general, son bastante estrechos de mente y estúpidos. Bastante más inteligentes fueron los dirigentes de los homosexuales, que conversaron conmigo. Yo había llegado a un acuerdo con ellos, a un entendimiento, y seguían los periodistas bombardeando. Hasta hoy les parece que viene a cuento sacar a relucir el episodio, como que yo era un, cómo lo llaman, cavernícola...
-Homofóbico.
-Sí, y todas esas estupideces.
-¿El movimiento homosexual hizo una "funa" en tu casa?
-Duró dos minutos. Conversé con los dirigentes y se acabó.
"VAN A NINGUNEAR EL LIBRO"
-"El Chile que no queremos", a diferencia de tus otros libros, ha tenido un gran éxito, ¿por qué?
-Los libros tienen éxito o no por tantos factores. Hasta puede ser que sea bueno el libro, en una de ésas. Hay mucho de moda, de cómo te reciben los críticos, que son simplemente unos individuos...
-¿Qué expectativas tienes con esta novela?
-... Los críticos van a hacer lo que han hecho con todos mis libros anteriores: van a hacer como que no existe. Lo van a ningunear. Y me imagino que se va a vender. El libro es bastante brutal y antidiscurso políticamente correcto.
-Porque tu personaje es un latino racista.
-Exacto.
-Y muy violento.
-Muy violento. Naturalmente van a decir que yo soy el personaje. Pero están cagaos porque yo no mido 1,60 como mi personaje, ni soy negrito, pero van a buscar la manera de joder. Mientras más me muerdan y me ladren los huevones... Tú vas a buscar las partes peores, por supuesto. Porque trabajas en La Nación. Yo parto de esa base. Y eres periodista y eres mujer. Hace poco atendí a un grupo de señoras histéricas. Ahora les dio con que yo era, ¿cómo es?
-Misógino.
-Misógino. Porque debatí sobre la ley de femicidio y me pareció una tontera que inventaran esa figura verbal para resolver el tema. Inmediatamente se subieron al carro un montón de yeguas a decirme misógino. Y tú, supongo, estás dispuesta a hacer todo lo posible pa cagarme.
-No necesito hacerlo.
-Vas a escoger los "morceaux choisies" [fragmentos escogidos]. ¿Y qué dirías si yo sacara esta huevá que esta acá adentro?
-Lo consideraría un acto de violencia.
-Jajajá. Un acto de violencia, pero por favor. Yo podría decirte que permito o no permito grabar según lo que se me dé la gana a mí, porque estás en mi casa. Podría decirte que no te voy a dar la entrevista ahora, porque me parece que no tienes ninguna gana de escribir algo objetivo, y que por lo tanto te voy a sacar la cinta.
-Si quieres, hazlo.
-No, no lo voy a hacer, fíjate.
-¿Te parece que la fama es algo importante?
-No. Es una molestia. Significa que un montón de personas se hace una imagen de ti por dos segundos y hacen un cuadro, normalmente un cuadro negativo, y usan cualquier medio que tengan a mano pa joderte. La gente, cuando los tocan en alguna idea o principio que ellos defienden, se sienten personalmente atacados. No hay una distinción, en la cultura latina, entre lo personal y lo que uno piensa. La cultura latina es una cultura resentida porque nació del fracaso y la derrota. Es una cultura nacida de la explotación donde hay una mala leche perpetua hirviendo a fuego lento, los de arriba aplastando a los de abajo, los de abajo resentidos, nadie avanza, no se progresa, no hay solidaridad, no hay colaboración.
INDIOS TIRANDO SUS FLECHITAS
-¿Disfrutas de "Tolerancia cero", de estar ahí?
-Sí, a veces, pero esas polémicas son muy cabronas, por el tiempo, porque te están haciendo gestos, que se acabó, y te cortan de un viaje. Y en cuanto a los otros, mira, llevo años en esta cuestión, me han disparado mierda desde todos lados, y no pasa nada. Es como cuando los indígenas suspiraban porque les tiraban flechas a un acorazado... me siento así, estoy en la borda con una pipa en la mano viendo a los indios tirando sus flechitas.
-Un acorazado contra los indígenas.
-Un acorazado, porque no me pueden hacer daño. Ni siquiera los dueños de los medios: lo peor que me pueden hacer es echarme. Yo he perdido muchas pegas y sé que uno no se muere. Qué más pueden hacer. Nada. Fastidiar.
-Porque en el fondo eres un tipo simpático, ¿no?
Yo soy encantador, Mili, con las personas que no vienen en una actitud guerrera, encantador.
LUCÍA PINOCHET: “UNA MUJER BUENA”
“No opino nada de ellos. Son personas que no conozco mucho. Su relación con esas platas lo dirá la justicia. Me imagino que como mínimo se beneficiaron de los latrocinios del papá. Y en caso peor, cooperaron en el latrocinio. No sé detalles, debe ser diferente caso a caso. No me imagino a esta señora Lucía Pinochet participando activamente en una intriga porque es una mujer bastante ingenua. Me la imagino quizás beneficiándose, no sé, no estoy investigando el caso. Veo que en general todos los políticos suelen salir más ricos de lo que entraron, los casos contrarios son contados con los dedos de la mano, hay un poquito de hipocresía en toda esta gritadera. Dame nombres de políticos que no estén viviendo mucho mejor que como entraron. Uno dice: pero bueno, de dónde compraron estas casas, estas mansiones, de dónde salieron todos estos negocios.
–¿Qué impresión te dio ella en el programa?
–Una mujer bastante corriente, no tiene ningún rasgo que me la distinga mucho, salvo que es hija de Pinochet. Fuera de eso, pasaría colá en una calle. Una mujer buena, digamos, en el sentido que no ha matado a nadie, no ha hecho ningún daño especial. Una mujer buena persona, me imagino. Pero las buenas personas también, si tienen la oportunidad, se aprovechan.
“NO ME MEZCLO CON PERIODISTAS”
“Los periodistas, más que cerebro, tienen un catálogo de clichés que utilizan según las circunstancias”, afirma Villegas.
–Pero tú trabajas con periodistas.
–Yo no trabajo con nadie aquí. Estoy en mi casa y no me mezclo con nadie. Así es que no me mezclo con periodistas.
–Trabajas con Alejandro Guillier.
–Alejandro Guillier es una persona inteligente, estudió otras carreras. El periodismo para mí es un chiste, es un oficio menor, como ser zapatero remendón. A los periodistas los he encontrado, a casi todos ellos, una manga de mala leche, resentidos, envidiosos, y deseosos de colgarse de la vena de alguien, al cogote. Es una profesión resentida: son mal pagados, poco reconocidos, mirados en menos, basureados en sus propios medios, entonces andan echando chispas todo el día, lo comprendo. (...)
“NO SOY MACHISTA”
“No, tengo tres hijas. ¿Cómo podría ser machista? No ando recitando el discurso políticamente correcto de las señoras feministas, ni poniendo los ojos en blanco para ganarme la buena voluntad, que es lo que hacen acá: todos se suman a la primera cosa progresista que aparece para no convertirse en blanco. Uno no es machista porque encuentre absurdo ver la violencia intrafamiliar como una cuestión relacionada con cambiarle el nombre a una figura legal y argumentar femicidio. Es una operación mediática, nada más. Pero el motor de la actividad sicológica en Chile es el resentimiento, y si tú no te sumas a la chusma deseosa de linchar a alguien, si no te sumerges en esa masa repitiendo los mismos eslóganes, si te quedas callado, te conviertes en blanco legítimo de la turba linchadora...”.

18 oct 2007

“Canal 13 predica la moral a traste pelado”

Luego de tres años, cinco meses y tres días sin dar una entrevista, el inventor del chanfle vuelve al contraataque. Aquí habla del pago que recibió en la estación católica, de sus tres riñones, del fantasma de Impuestos Internos, de los tres baúles de cartas de amor que guarda su madre y de los tres by pass que regulan su corazón.

No será el galanazo de antaño, pero al tipo se le sindica como el hombre que llevó a las mujeres a los estadios. De hecho, su madre todavía guarda tres baúles llenos de acaloradas cartas que, según él, algún día leerá. En el café donde se realiza esta entrevista, el fotógrafo le confiesa: "Mi mamá estaba enamorada de usted", pero el gentleman sólo atina a asentir con una mueca cómplice. "Nunca anduve de matador por la vida", confiesa con nostalgia el mismo Tito que hoy resiente el paso del tiempo con una cojera.
- Precalentemos: ¿qué opinión le merece el actual nivel del periodismo deportivo en televisión?-
No estoy de acuerdo con la manera cómo se dicen las cosas. No tengo problemas con la irreverencia si se encuentra argumentada, pero acá no siempre es así, entonces es irresponsable e ignorante.
- ¿Y hay muchos ignorantes con micrófono?-
Sí. Lo que pasa es que la industria, sobre todo televisiva, ya no se mueve con criterios profesionales sino comerciales, entonces llega un comentarista de algún espacio con un lote de avisaje y queda.
- ¿Puede dar nombres?-
Puedo, pero prefiero que no, lo mío no va por ese lado. Lo que sí dejo claro que no lo digo sólo por la gente joven. En el medio juegan los mejores, pero "los mejores acomodados". La gente no es tonta como los directivos de los canales creen y está cansada de escuchar tonteras.
- ¿Los directivos creen que la gente es tonta?-
En los canales pasa algo parecido a lo que pasa en los equipos de fútbol: los dirigentes saben de muchas cosas menos de la pelotita.
- Pero los dirigentes pasan y las instituciones quedan -
Sí y por eso yo siempre trabajé, desde mis 17 años. Pero nunca comulgué con esa nueva onda que hubo de criticar, de encontrar todo malo, de ofender.
- ¿Puedes dar nombres de quién forma parte de esta "nueva onda"?-
Bonvallet, Israel, Mauriciano, a medias tintas Carcuro y hoy por hoy Galmes.
- ¿Qué pasa con Solabarrieta?-
Relata bien, pero siempre le digo: "Sácate lo Argentino".
- ¿Usted encontraba entretenida las transmisiones con Isella y Marwitz? La firme...
- No sé, pero nuestro estilo siempre fue otro. Más fundamentado. Por esa razón el "Futgol" siempre le ganó al "Zoom deportivo" y en el tiempo que estuve en el "13", de cinco transmisiones en mundiales ganamos cuatro.
"MERCEDES DUCCI NO ME IBA A ENSEÑAR"
- ¿Ha pasado el trago amargo de su salida de Canal 13?
- No sé. La forma en que salí de ahí fue terrible. El canal era mi vida, le entregué 40 años de trabajo y cuando me fui no me dieron ni siquiera una carta de agradecimiento.
- ¿Por qué?
- Porque ya no era el mismo canal de don Eleodoro Rodríguez. Llegó gente aparecida. Cambió la manera de hacer las cosas, se perdió toda caballerosidad y honor a la hora de la toma de decisiones. Digo más, en Canal 13 sucede algo parecido a lo que pasa en el club Universidad Católica: las decisiones comerciales ya no resisten a las editoriales, y esto lo dijo Don Francisco, ah. Ese doble discurso es el que a mí me da más rabia.
- Y a cinco años de su salida, ¿sigue teniendo rabia?
- Ya no. Siento que estoy un poco por sobre las circunstancias porque la situación dentro del canal habla por sí sola. Han metido la mugre bajo la alfombra todas estas veces, respaldando a muchos de los que ellos denominan sus "rostros" y en circunstancias mucho peores y más escandalosas que la mía. Mi tema fue una situación puntual, personal y claramente no profesional, porque yo siempre salí bien evaluado en las encuestas, entrevistaba en francés a Michel Platini, enseñé a editar los goles en los noticieros.
- ¿Entonces porqué Canal 13 no lo protegió?
- Imagino que porque hubo manejos. Porque el canal predica la moral a traste pelado. Porque yo, tanto como Julito Martínez, no somos manejables. Porque no aceptaría que las personas que llegaran al canal me dijeran cómo tengo que comentar un partido de fútbol.
- ¿Quiénes?
- Mercedes Ducci, por ejemplo.
- Prosigamos. De ahí tampoco le renovaron en Radio Agricultura
- Tampoco. Creo que la gente en Chile le tiene pánico a Impuestos Internos. A mi se me condenó mediáticamente sin siquiera haber tenido un juicio legal.
- Pero después lo perdería y la Bridec lo iría a detener al estadio de la UC mientras comentaba un partido contra Unión
- Sí, pero mi situación no fue diferente a la de muchas personas comunes y corrientes de este país. Se le dio revuelo a la cosa porque hubo que tapar cosas feas que estaban pasando en Chile.
- ¿Qué cosas puntualmente?
- Lo de las indemnizaciones. Fui una especie de chivo expiatorio sobre algo que los gobiernos del mundo hacen todo el tiempo: cambiar el punto de mira. Tuve que pagar ese costo.
"ESTUVE A PUNTO DE MORIR"
- ¿De ahí a sus problemas de salud, cierto?
- Así es. Todo ese tema me generó múltiples inconvenientes. De la hipertensión a problemas cardíacos, a descompensaciones orgánicas, a tener que transplantarme el riñón. O sea, en realidad es sumarse otro riñón...
- ¿Es el puntero de los tres riñones? ¿Así como Rubén Marcos tenía siete pulmones?
- Sí. Pero es muy común. Si a mí lo que me tuvo jodido fue un infarto, me abrieron el corazón, tengo tres by pass. Estuve a punto de morir.
- La prensa decía que estaba muy mal, que hasta tuvo que vivir de las cooperaciones económicas de tus amigos
- La prensa dice lo que vende. Evidentemente que estar sin fuente de trabajo, tener que solucionar problemas legales y financiar los médicos no deja bien parado a nadie. Tuve que hacer un tratamiento de diálisis durante 10 meses, tenía la cara verde, y esta prueba me recuerda lo que pasé. (Hace que el camarógrafo le toque la fístula que le incrustaron dentro de la muñeca. Un río de sangre fluye bajo su brazo).
- Impresionante. ¿Quién lo cuidó durante todo este tiempo?
- Mi señora y mis hijos.
- ¿Y los amigos?
- Algunos estuvieron ahí. Los del mundial del 62 , por ejemplo. Otros ni se aparecieron.
- Y ahora volvió a trabajar -
Sí, en el programa "La chispa del deporte" de Canal Más+. Y escribiendo una columna en "La Segunda". Ahora tengo una fuente de ingresos estable y estoy volviendo poco a poco.