Mostrando entradas con la etiqueta Reportaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reportaje. Mostrar todas las entradas

25 may 2009

Televisión entretenida: puro cuento

Por Sebastián Montecino / La Nación

No TV


La televisión hace rato que se sacó esa careta pintada en las cumbres intelectuales. Nada de andar educando, eso es para padres y profesores. Tampoco con eso de la política, que baja el rating. ¿Cultura? Bueno cultura puede ser cualquier cosa, incluso un rosario de chuchadas en horario infantil. Acaso los niños no tienen derecho a aprender el correcto uso de los chilenismos más conspicuos.

Que hay mucha violencia en la pantalla. Pues qué esperaba: somos una sociedad violenta, construida sobre el miedo y la angustia. Una amenaza, real o inventada, vale más que una estrella de sueldo millonario, es más productiva y no exige privilegios, ni negociaciones.

Que la televisión es puro sexo y erotismo. Sí claro. Pero ni "Yingo", ni "1810" han inventado nada y el pene, la vulva y el vientre han sido utilizados por la publicidad desde el principio de los medios. Por algo lo que más buscamos los chilenos en internet es pornografía. Por algo el vendedor de películas piratas del paseo Ahumada maneja más de la mitad de su stock bajo el rótulo de triple X.

Pero no disfracemos de seda al mono, que mono se queda. Eso de que la tele es entretención, es puro cuento. El divertimento es la excusa para la comercialización y el consumo. Sí, hay sexo en la tele, pero es sexo utilitario, del que vende pastas de dientes, perfumes y desodorantes. Ni los chilenos somos más liberados por "Infieles", ni menos pederastas por los reportajes de "Contacto". Pero seguimos consumiendo, ordenadamente, como niños buenos y temerosos de sus padres.

En fin. Lo que la lleva ahora es vender y vender bien. Los que han entendido eso y lo han asumido con convencimiento libre de cinismos son los que ganan plata a manos llenas. Miran para atrás a los que quieren, pero no pueden, a los que lidian con escrúpulos excesivos, a los que pelean día a día con líneas editoriales trasnochadas y a los que todavía responden a la lógica impuesta desde la torre de marfil de la irrealidad. La tele rentable es pragmática, comercial y regida por el principio de la utilidad.

La industria de la televisión jamás ha prestado de manera consistente un servicio al pueblo que la ve, pues está elaborada desde las elites políticas, morales y económicas y responde a sus propios intereses. En algún momento llegué a pensar que era un reflejo algo burdo de lo que somos. Ahora entiendo que la caricatura está aún más deformada. La televisión es un reflejo más o menos fiel de lo que las élites creen que quiere su pueblo. El resto, es paja molida.

18 mar 2009

El controvertido estilo Moulian

Desde que en septiembre asumió como director de Programación de UC-TV, Vasco Moulian ha implementado cambios que han provocado ruido en la industria y visiones encontradas al interior del canal. La semana pasada lanzó sin previo aviso la nueva teleserie en medio de su reality y atrasó el inicio del noticiario central. En el mercado, algunos lo ven como innovador, otros como empeñado sólo en el rating. Al interior de la red católica, le reconocen que varias de sus jugadas han generado jugosos resultados económicos.

Por Paula Comandari

Mercedes Ducci, directora ejecutiva de UC-TV y Patricio del Sol, presidente del Consejo de la red católica.

El 4 de marzo Vasco Moulian (36) se encerró en su oficina, en el cuarto piso del edificio de Canal 13. Eran cerca de las 21 horas y ya no quedaba nadie más allí, excepto los grandes muñecos de la familia Simpson que él instaló en la recepción de su despacho. Justo ese miércoles, Moulian decidió concretar una estrategia que hace días tenía en mente: retrasar el inicio del noticiario, que históricamente ha sido a las 9 de la noche, para darle mayor espacio a la nueva teleserie del canal. Por eso, el director de Programación y Eventos Estratégicos de UC-TV prendió su monitor 12 minutos después de las nueve y siguió minuto a minuto el rating online de Teletrece.

Pasadas las 22 horas, descendió eufórico al primer piso a abrazar a periodistas y editores. Por primera vez, después de dos años, habían sobrepasado a la competencia. No sólo a TVN sino también a Chilevisión, según Time Ibope. Y eso era razón suficiente para celebrar, pese a que su decisión inmediatamente causó ruido en la industria.

En los comités ejecutivos de la mayor parte de los canales se analizó el tema. Algunos tildaron a Moulian de innovador, otros de "perpetuar golpes cortoplacistas". En TVN afirman que con esa iniciativa se pasó a llevar parte de los códigos que tácitamente están acordados para no "caer en una guerra sucia". "Existe preocupación porque se han cambiado las reglas del juego de los noticieros, que son la cara editorial de canales como el 13 y TVN que tienen una misión. Además, con esa iniciativa, se confunde a la audiencia", dice un ejecutivo de la red estatal.

Partir el noticiero con atraso, en todo caso, no era lo primero que hacía Moulian y que sacaba chispas. Desde que asumió el cargo -en septiembre pasado- ha movido distintas fichas con la idea de reinstalar al 13 entre los primeros lugares. Ello le ha granjeado adeptos y detractores. No sólo en la industria, sino que también al interior del canal católico: pese a que allí algunos lo consideran impredecible y obsesionado por el rating, cuenta con la venia del Consejo de UC-TV y de su presidente, Patricio del Sol. "Soy hincha de Vasco. Es un líder brillante y creativo que está desafiando todos los mitos al interior del canal y en la industria de la televisión", dice Del Sol.

En la competencia, sus "jugadas" han causado recelo. Como la que hizo el lunes de la semana pasada, cuando sorpresivamente decidió lanzar -una semana antes de lo previsto- la nueva teleserie "Cuenta Conmigo" en medio del reality "1810". Una fuente de TVN dice que "una vez más se violó una norma que, aunque no estaba explícita, históricamente se ha acordado entre los canales: conocer el día de estreno". Al día siguiente, se decretó "una reunión de urgencia" en la red estatal, donde se decidió lanzar su telenovela ese mismo día. Pese a que, como reconoce una fuente, "no tenían ni siquiera los cinco primeros capítulos editados". En todo caso, en su primera semana "Los exitosos Pells" promediaron 22.7 puntos versus los 16.8 de "Cuenta Conmigo". Fuentes cercanas a Moulian atribuyen que esto se debió al arrastre que en esos días le dejaba la anterior teleserie de TVN, "Hijos del Monte".

Para Moulian, sin embargo, la competencia debe darse como en cualquier otra industria. Siempre les dice a sus cercanos que la televisión es como el retail y que sería ilógico que una empresa le avisara a otra cuándo va realizar una promoción o bajar los precios. Desde su competencia, responden que ése es precisamente su error: "Convertir el canal de la Iglesia en un supermercado".

Televisión flexible

Al interior del 13 afirman que Moulian es impredecible y que hoy es tanto el poder que tiene, que aunque el contenido depende de Mercedes Ducci, directora ejecutiva, es a él a quien se le acercan cuando existen dudas de lo que saldrá en pantalla. Dicen que el ejecutivo se pasea por los pasillos hablando de su único eslogan: "La televisión flexible", como queriendo decir que en el canal cualquier cosa puede pasar.

No pocos critican también que el único interés de Moulian es el rating. El actor anda para todos lados con su BlackBerry, donde chequea a cada rato cómo va la audiencia. Hoy, incluso, prefiere movilizarse con chofer para no perder tiempo y revisar los gráficos del rating que repletan las carpetas que siempre tiene consigo.

En octubre pasado, convenció a las autoridades del canal para reinstalar el sistema del rating online, un "golpe de timón" ya que los altos mandos del 13 eran reacios a la idea: consideraban que era "una herramienta de presión" que terminaba alterando la calidad de los contenidos en pos de impedir la fuga de televidentes. Esta movida también fue vista con molestia por la industria, ya que prescindir de ese dispositivo era otro de los "acuerdos tácitos" entre TVN y UC-TV.

Además, iba aparentemente en la línea contraria que la esgrimida por los propios ejecutivos del canal, quienes han abogado -con mayor fuerza en el último tiempo- por privilegiar lo editorial. Patricio del Sol, sin embargo, asegura que "Vasco está demoliendo el mito de que el rating es incompatible con una línea editorial coherente con los valores de la Universidad Católica". Y han sido los propios directivos del plantel estudiantil quienes han aplaudido la gestión del canal el último tiempo.

Entre realities y Los Simpson

Quienes conocen a Moulian aseguran que se ha "empoderado" porque es un hombre que ha sabido formar y liderar equipos. De hecho, fue él quien generó un trío conformado por él a la cabeza y secundado por Alejandro Santelices, gerente de Producción, y María Ester Roblero, editora general de contenidos. Dicen que esta última -ex editora de "Hacer Familia"- es su "cable a tierra" y que el propio Moulian la eligió para el cargo. "Optó por alguien completamente opuesto a él, porque sabe que él se mueve por el rating", explica una fuente de la estación.

Precisamente fue este trío quien convenció a los ejecutivos de que los realities debían permanecer en la parrilla, algo que entonces la UC cuestionaba porque eran programas que se "alejaban de la línea editorial". Pero Moulian pensaba lo contrario. A fines de septiembre, se reunió a almorzar con Mercedes Ducci para persuadirla de que un reality era la solución para los tiempos de crisis: según fuentes de Canal 13, en 2008 se registró una disminución de 5% en los ingresos publicitarios de la industria, respecto al 2007, y se pronostica que para el 2009 la merma podría empinarse incluso al 15%.

Moulian le contó a Ducci que su idea era trabajar un reality de época, asunto que fue rechazado por la mayor parte de los altos ejecutivos del canal. Pero él impuso su punto de vista y "1810" se lanzó en enero. Hoy todos reconocen el acierto. "Ha sido un éxito total que nos salvó en momentos en que nuestro presupuesto estaba completamente alicaído. En sólo dos meses hemos logrado $2.000 millones en ventas publicitarias. Cada capítulo cuesta cerca de $ 25 millones y el promedio de recaudación es de $ 120 millones", dice una alta fuente del canal.

Otra de las jugadas de Moulian tuvo que ver con Los Simpson. Tras el fracaso de "Don Amor", una de las teleseries más caras del 13 y que registró pérdidas por $ 2 mil millones, la preocupación era total: no tenían recursos para una teleserie en el segundo semestre. Moulian propuso entonces transmitir estos famosos dibujos animados. Hubo rechazo inicial, pero ganó la batalla. Según un ejecutivo del canal, transmitir una hora de la serie cuesta $1,5 millón, y los ingresos por publicidad en esos 60 minutos asciende a $ 12 millones. Por eso, a nadie le extrañó que para el Festival de Viña el ejecutivo se paseara con una credencial que tenía el nombre de Homero.

Con humor

En el verano, Moulian se percató de que los "televisores encendidos" se registraban mayormente a las 22.40. Entonces decidió atrasar el programa de las 22 ("Hit, la fiebre del karaoke") e incluyó antes "un recocido" con antiguos programas de humor. La crítica de la competencia fue despiadada. "Dijeron que era una vergüenza, pues ensuciaba la pantalla con propuestas añejas", dice un cercano a Moulian. Él, una vez más, hizo oídos sordos.

Según una fuente del canal, desembolsaron $ 3.000 por cada cinta de estos programas, y cada uno de ellos les generó $10 millones. En el círculo de Moulian dicen que con esa estrategia no sólo consiguió buenas cifras, sino que "obligó" a la competencia a imitarlo: después de la aparición de "El 13 y tú", Chilevisión, Mega y TVN inauguraron espacios de humor: Chilevisión Humor, Lo Mejor del Humor de Mega y Pa la Risa, respectivamente.

Pese a los positivos resultados, muchos siguen mirando a Moulian con suspicacia. "Me pregunto hacia dónde está apuntando hoy el canal. Estas últimas iniciativas indican que hay una incapacidad de generar propuestas innovadoras. Sólo concretan tácticas que lo único que producen es dañar la imagen y la marca del 13", dice un experto en televisión.

Desde Mega, además, le bajan el perfil a las "innovaciones" de Moulian. Afirman que ellos han utilizado similares estrategias desde hace mucho tiempo: hace 18 años, por ejemplo, que exhiben "El Chavo del 8", han eliminado programas de un minuto para otro por la baja audiencia y cuando Patricia Guzmán era editora de prensa establecieron un noticiero de 45 minutos, que comenzaba a las 20.30. "No estamos sorprendidos para nada", dicen en Mega.

En el Consejo del 13 -poco acostumbrado a estos cambios drásticos- señalan que aunque apoyan las acciones de Moulian, existe temor. Un consejero afirma que "la idea es probar, pero no estamos convencidos de que improvisar sea una estrategia que, a largo plazo, no dañe la línea editorial. Estamos evaluando, aunque hasta la fecha las personas que llaman para reclamar son las mínimas. No hay un rechazo explícito de la audiencia a estos cambios. Y el rating se ha disparado". De hecho, a lo que va del año, la estación católica, según Time Ibope, va primero.

Contra la corriente

La semana pasada, en varias de las reuniones, los ejecutivos de Chilevisión analizaron las controvertidas movidas de Moulian. Pese a que uno de ellos afirma que en esta industria hay total libertad de movimiento, coinciden en que "estas iniciativas sólo sacan ventajas a corto plazo, porque independiente de esta 'guerra armamentista' es la calidad de los contenidos la que manda".

Un experto de la industria, en todo caso, afirma que "la contraprogramación" -programar contra la lógica establecida- es una tendencia que ha existido siempre en el canal, incluso en la época de Eliodoro Rodríguez: "Él trasladó las teleseries que siempre se exhibían después de almuerzo a la tarde. Eso fue audaz y muchos lo criticaron, lo que demuestra que Vasco tiene una sensibilidad moderna y está generando cambios en una industria considerada intocable". Otro especialista en TV agrega que TVN también ha "contraprogramado": sorprendió a la industria el 2004 cuando lanzó "Ídolos", su primera telenovela nocturna. "Y con todas ellas ha percibido suculentas ganancias económicas", dice.

En UC-TV, cada uno de los cambios que ha perpetrado Moulian le ha generado nuevas responsabilidades. Por ejemplo, trabajar mano a mano con Luis Sepúlveda, gerente comercial de la estación. "Muchas veces los avisadores no querían pagar porque sus productos no salían a la hora indicada, pero han entendido que los cambios son provechosos para ellos", dicen en el 13. Para excusarse, Moulian les ha dicho a sus cercanos que cada pieza que mueve se debe a que hay un cambio de hábito en la audiencia. "Que la gente llega más tarde a su casa, que el Transantiago, que el estrés", suele repetirles el ejecutivo. Por ello, dicen, decidió que de ahora en adelante insistirá con la idea de comenzar siempre el noticiario a las 21.10.

7 nov 2008

CNN llega a Chile

El momento es clave. A pocos días de la salida al aire por el paquete básico de la señal VTR, la afinación de los detalles es la mayor tarea que enfrentan. Un camión satelital que se queda atascado en una aduana peruana o las aún más importantes negociaciones con el resto de los operadores de cable para trasmitir la señal (la asociación con VTR no implica la exclusividad de la señal), son algunos de asuntos que hoy los preocupan.

"Llegamos revolviendo el gallinero del mercado televisivo chileno", declara entre las risas de los asistentes a su conferencia en el marco del Chile Media Show 2008, una expo-feria orientada a la industria televisiva que por estos días se desarrolla en el Hotel Marriott de Santiago. Claro, la cadena de noticias con sede en Atlanta no sólo deberá cambiar las costumbres informativas de los chilenos, sino que enfrentará una competencia que en los papeles se plantea bastante dura, cuando TVN lance su propia versión de un canal exclusivo de noticias.

Pero Santos es un optimista. Cree que acá hay un interés intenso en las noticias y que el país permite el desarrollo del periodismo al estilo de la CNN, que en sus propias palabras es "independiente e imparcial". Un video introductorio, que mezcla imágenes de Bachelet, Lagos, Fernando González, Matías Fernández y como no, el infaltable Pinochet, repite majaderamente esos conceptos.

Alguien del público carraspea. Todo suena a reinvención de la rueda.

¿Acaso no es la misma CNN que en la primera Guerra del Golfo difundió la imagen de un ave marina embadurnada en el petróleo que las malvadas tropas de Hussein supuestamente habían arrojado al mar?

¿Ave que según se demostró ni siquiera era habitante del Golfo? ¿Acaso no es la misma cadena que en 2003 repitió hasta el cansancio y sin cuestionamientos la monserga del Pentágono sobre las armas de destrucción masiva?

¿Acaso CNN no se prestó, como muchas cadenas, a la estrafalaria manipulación de los periodistas enquistados en las unidades militares durante la pasada guerra en Irak?

Pero el estilo de CNN llega a Chile sin autocríticas. "Nunca hemos comprometido la independencia en ninguna de mis cadenas- nos recalca Santos al preguntarle directamente- hemos perdido amistades, hemos perdido auspiciadores, nos hemos peleado con presidentes y reyes, pero nunca hemos hipotecado nuestra independencia". Le resulta imposible esconder la ideología que sustenta su proyecto y sostiene que "mientras más rentable sea el negocio, más imparcial es el periodismo que puedes hacer".

No deja de llamar la atención el orgullo con el que habla del estilo CNN, casi como un catedrático que entrega una clase magistral de periodismo, las ambiciones de marcar una huella en la prensa televisiva chilena, de presentarse como pioneros de un estilo innovador que ya conocemos parece negar de plano cualquier duda.

Afortunadamente para él, poco falta para que los televidentes podamos juzgar por nosotros mismos: el arribo del periodismo-espectáculo, de las trasmisiones en directo y sin digerir, del seguimiento constante de la noticia las 24 horas es inminente: en pocos días CNN llega a Chile con su propia cadena de noticias, con todo lo que ello significa.

12 oct 2008

Canal 13 Da el Mayor Giro Religioso de su Historia

Fue comentario en el Tedéum: "Viene un vuelco religioso en Canal 13", decían religiosos y laicos que asistieron a la misa del 18 de septiembre en la Catedral de Santiago. El lunes 6 de octubre la noticia fue oficializada a los funcionarios de la estación, quienes recibieron un correo electrónico que comenzaba así: "Queremos informales del cambio de mirada que estamos dándole a los contenidos religiosos en nuestra programación, que nos hizo llegar a la conclusión de que no deben estar circunscritos sólo a un área sino formar parte de la agenda amplia con que trabajamos los contenidos del canal".

En la práctica, terminó la gerencia de regiones y asuntos eclesiales que dirigía Ricardo de la Fuente. El ex director del Festival de Viña sólo quedó como gerente de regiones, y los contenidos religiosos pasaron a depender de María Ester Roblero, editora general de contenidos de Canal 13.

Así, la señal inició el camino para confirmar su vocación católica. "Hasta ahora, Canal 13 ha sido un puente efectivo a través del cual la Iglesia ha podido convocar a la comunidad en los temas propiamente religiosos (...)", dice una alta fuente del canal, que apunta a la falencia que detectaron y que intentarán corregir: "En términos de la agenda más amplia de la Iglesia, en los temas valóricos, no había mayor relación con los programas".

En este período, UC-TV inició contactos formales con autoridades eclesiásticas, y nombró a un periodista (Cristián Amaya) en la gerencia de comunicación para encargarse de las relaciones con la Iglesia Católica. La idea es que se mantengan los espacios religiosos explícitos -como la transmisión de misas y eventos, y los espacios "Pan en tu camino" y "Bienaventurados"-, pero el objetivo central es que se sume contenido religioso "implícito" en todos los programas del canal, como se definió en el correo electrónico dirigido a los funcionarios.

"El dueño del canal, la Universidad Católica, está jugando su rol"

"Buscamos que los contenidos implícitos de la fe católica impregnen la parrilla", explica María Ester Roblero desde su oficina del cuarto piso del canal, una ubicación que da cuenta de lo estratégico del proyecto para la administración de Mercedes Ducci: está al lado del despacho de Vasco Moulian, el director de programación y eventos estratégicos.

Roblero está reuniéndose diariamente con los equipos, planificando notas y entrevistas que den cuenta de la "visión esperanzadora" que busca el canal para sus programas. ¿Qué motiva este cambio? Aunque ha habido episodios tensos, como las críticas de monseñor Fernando Chomali a la teleserie "Lola" en julio pasado, las fuentes coinciden en que no hubo un solo hecho que desatara la transformación. "Es simplemente que el dueño del canal, la Universidad Católica, está jugando su rol. El Consejo actual de la estación, liderado por Patricio del Sol, tiene muy buena comunicación con la Casa Central y hay acuerdo de que se tiene que notar que el canal es de la UC y que eso no es solamente el nombre", dice una fuente ligada a la universidad.

¿Qué hará "Misión 13"?

La parte más vistosa del plan se llama "Misión 13", nombre con el que se comenzó a trabajar la programación religiosa a partir del lunes 6 de octubre. Durante el verano, un equipo recorrerá el país grabando misas y celebraciones religiosas con tres énfasis: la vida de las comunidades de parroquias de Arica a Punta Arenas, la participación de jóvenes y la religiosidad popular.

"Queremos que estas transmisiones tengan altos estándares de calidad técnica y de belleza. Tenemos una vara alta, la del mejor cine, la de una superproducción", señala María Ester Roblero. ¿Cómo se financiará este gasto? El plan "Misión 13" tendrá un desarrollo similar al del proyecto Bicentenario en el canal, con tres empresas patrocinadoras que, dice Roblero, comparten el interés por lo nacional, lo juvenil y la identidad patria. Trascendió que una de estas compañías sería CCU, y que ya se habrían iniciado los contactos a través de su gerente general, Patricio Jottar.

Canal todo espectador

"Misión 13" tendrá visibilidad pública a partir de marzo de 2009, pero el trabajo en contenidos ya comenzó. ¿Ejemplo? La crisis económica es abordada en los noticiarios con la caída de las bolsas, pero también se busca la mirada positiva, como la reacción del barrio Patronato para frenar la baja de sus ventas. ¿No resulta forzado buscar siempre el lado esperanzador? "La noticia es la alteración de la realidad, y si tienes una alteración negativa, hay que comunicarla. Tendríamos que estar locos para negar el dolor o lo malo. Pero lo que sí hay que hacer es darle una vuelta más a las cosas", sostiene la editora de contenidos, María Ester Roblero.

El plan no elimina géneros controvertidos como el reality show o las teleseries, pero sí habrá mayor cuidado en los contenidos que estos programas ofrezcan de ahora en adelante. Hay fuentes que descartan que en este contexto se pueda producir una telenovela como el proyecto "Primera dama", que recoge elementos biográficos de Evita Perón y Cecilia Bolocco, con una protagonista dispuesta a todo para casarse con un Presidente. Pero un alto ejecutivo matiza: "Todo tiene que ver con la forma como se traten los temas, y nosotros como Canal 13 no podremos sustraernos a los temas éticos en todas sus dimensiones", expresa.

Una de las metas es que la oferta total del canal sea apta para todo espectador. "Que ningún papá o mamá tenga que taparle los ojos a un niño", ejemplifica Roblero. "Creemos que el televidente va a notar una integración. Nosotros teníamos criterios muy diferentes para juzgar lo que era propiamente religioso y lo que era, por ejemplo, la entretención. Ahora todos los programas van a estar sometidos a la misma vara de calidad", complementa otro ejecutivo del canal.

Una de las metas es que la oferta total del canal sea apta para todo espectador. "Que ningún papá o mamá tenga que taparle los ojos a un niño", ejemplifica María Ester Roblero.

La parte más vistosa del plan se llama "Misión 13", nombre con el que se comenzó a trabajar la programación religiosa a partir del lunes 6 de octubre. Durante el verano, un equipo recorrerá el país grabando misas y celebraciones religiosas con tres énfasis: la vida de las comunidades de parroquias de Arica a Punta Arenas, la participación de jóvenes y la religiosidad popular.

"Creo en un Yerko alineado"

María Ester Roblero no sólo opera detrás de las cámaras; también tiene pantalla en Canal 13: es la conductora del programa sobre educación "Quién dijo que era fácil" en 13C, la señal de cable de la corporación. También fue directora de la revista "Hacer Familia" y académica de la UC. Pero ahora enfrenta su mayor reto, como la impulsora del giro religioso en la parrilla de UC-TV.

-Este cambio se une a la salida de personajes y programas que resultaban controversiales, como "Vértigo" y especialmente Yerko Puchento.

-El pobre Yerko Puchento se ha transformado en un niño símbolo. Creo que eso es injusto, porque es un personaje que marcó una etapa importante en la TV y que permite un análisis más profundo que decir 'ya pasó Yerko'. Yo le rescato muchas cosas, a pesar de todo: se ríe de nosotros mismos como sociedad y se rió de la farándula en el reinado de la farándula. En ese sentido, no lo castigaría culpándolo de todas las salidas editoriales que se hayan podido tener.

-Pero, ¿se lo imagina en esta etapa del canal?

-Creo en la posibilidad de un Yerko alineado en algún momento.

-¿Las teleseries tendrán algún afán ejemplificador?

-No, buscamos una imagen real. No puede ser edificante ni triunfalista (...) Si queremos mostrar una familia real, tiene que ser una familia en que el dolor, el fracaso y las experiencias positivas y negativas existan. La exigencia del canal es que sea todo profundamente humano, y que no mostremos como triviales y superficiales los hechos que son dolorosos.

-¿Habrá un trabajo especial con eventos como el Festival de Viña, donde hay farándula, conflicto y glamour, que se puede transformar en ostentación?

-El festival es nuestro carnaval, y los carnavales son el último momento de relajo antes de Semana Santa. Y eso hemos conversado: el festival es una fiesta, y en cualquier familia la fiesta significa baile, arreglarse más, cantar, bailar y reír, y ese criterio también hay que adjudicárselo al festival. Es una fiesta, pero en Canal 13.

"La exigencia del canal es que sea todo profundamente humano, y que no mostremos como triviales y superficiales los hechos que son dolorosos".

2 oct 2008

Para la TV hemos diseñado en Chile un horario nocturno

Hacia una TV que no dañe a nuestros niños

PATRICIO DEL SOL (Ph.D.)
Presidente del Consejo de Canal 13

El regulador también debe cuidar el contenido después de las 22:00 horas porque muchos niños ven TV en ese horario.

Nadie discute que los niños no salen incólumes de la repetición de imágenes degradantes y que algunos contenidos hasta pueden llegar a dañar su salud. Por ejemplo, ha sido ampliamente comprobada la negativa consecuencia en ellos de productos audiovisuales con alto nivel de violencia y sexo explícito.

Ciertos grados y tipos de violencia televisiva generan insensibilidad ante la violencia real y enseñan a los niños a ser violentos. Y la exposición a sexo explícito genera en los niños comportamientos que reducen la capacidad posterior de disfrutar de una actividad sexual adulta en el contexto de una relación de pareja comprometida e integral.

En el cine, a los niños no se les permite ver algunas películas clasificadas para mayores, restricción que se implementa pidiendo una identificación en la entrada del recinto.

Para la TV hemos diseñado en Chile un horario nocturno, a partir de las 22:00 horas, en que los canales pueden emitir contenidos de adultos que podrían dañar a los niños. El problema es que no basta con especificar el horario para que automáticamente los niños no vean TV no apropiada para ellos. A veces no somos prácticos: hemos diseñado una solución no implementable.

No hay cómo asegurarse de que los niños no vean televisión después de las 22:00 horas. La televisión es un medio doméstico accesible a cualquier público, en particular infantil, a cualquier hora. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Televisión realizada este año por el Consejo Nacional de Televisión y Adimark, hay televisores en los dormitorios de los niños menores de seis años en el 19% de los hogares, porcentaje que sube a 30% cuando se trata de menores de 13 años.

Así, emisiones de los canales abiertos con contenidos sólo para adultos han estado dañando a nuestros niños. Creo que los costos sociales de emitir programas que dañan a los menores son mayores que los beneficios. En televisión la multiplicación de los canales y el zapping dificultan la contextualización de las situaciones complejas. Es difícil por tanto usar positivamente la violencia y el erotismo para ayudar a la audiencia a comprender más profundamente el mundo tal como es, con sus grandezas y miserias, como lo hacen las grandes películas.

La autorregulación es muy valiosa, pero no suficiente. Sin vulnerar los principios de libertad de expresión, el Consejo Nacional de Televisión tiene una responsabilidad ineludible como regulador, porque existe lo que los economistas llaman externalidades.

Si hay un horario nocturno que permite contenidos que dañan a los niños, el incentivo para los canales es usar la inteligibilidad inmediata de la violencia y el sexo para lograr alto rating. El último mes, por ejemplo, un programa sólo para adultos fue visto por casi dos millones de personas, un rating rara vez logrado en la TV chilena.

La externalidad ocurre porque los canales no pagan los costos sociales que estos contenidos generan, el aumento del crimen y el debilitamiento de la familia, entre otros. Tampoco los pagan muchos adultos que ven el programa. La regulación del contenido que daña la salud de los niños es vital. Muchos entendidos piensan que sin ella los canales que decidan marginarse unilateralmente de usar este tipo de contenido corren el riesgo de no ser financieramente viables.

Los padres están pidiendo ayuda. Es reveladora la opinión respecto de la TV abierta de los mil 577 encuestados -mayores de 26 años, de hogares con niños menores de 13 años, de todos los segmentos socio-económicos- de la encuesta nacional de televisión mencionada. De ellos, 97% opina que ésta debe estar sujeta a algún tipo de regulación, sólo 34% opina que hay horarios dentro del cual los canales deberían poder transmitir lo que quieran, 34% que debería haber una regulación estricta en todos los horarios, 19% que nunca debieran ser mostradas en televisión escenas de sexo y 28% que nunca debieran mostrarse escenas con alto niveles de violencia.

Después de las 22:00 horas, la TV puede hacer un aporte abordando complejidades de la vida adulta que aburran o no interesen a los niños. Sin embargo, como muchos niños sí ven TV en ese horario, el regulador debe prohibir también en ese espacio los contenidos que todos estamos de acuerdo que los dañan.

7 sept 2008

¿Qué aportará CNN Chile?

“CNN Chile representa una oportunidad extraordinaria para hacer periodismo en un país donde hay muy buen periodismo y donde hacer buen periodismo es un buen negocio” ha dicho un ejecutivo de la filial local de la norteamericana CNN, que comenzará a transmitir antes que termine el año.

Buen negocio, sin duda, pero no necesariamente va ligado al buen periodismo. Hasta el momento las reacciones ante esta noticia son provincianas. La clásica bienvenida al forastero que , se espera, haga las cosas mejor que nuestros compatriotas de TVN o del 13. Probablemente lo que pueda aportar CNN será una mayor inmediatez en la transmisión de las informaciones, y una mayor cobertura sobre lo que ocurre fuera de Santiago.

Lo último lo podemos deducir a partir de la alianza celebrada entre el nuevo canal y la Radio Bio Bio. En la radio se afirma que los norteamericanos los escogieron en base a su independencia, lo que no deja de ser paradójico, considerando que ese no es precisamente el rasgo principal de CNN.

Pero si lo juzgamos desde el parámetro de la diversidad informativa, constatamos que el arribo del gigante es una pésima noticia. Será una voz que transmitirá en la misma línea que los noticieros de TV abierta, presentándose como “independientes” y “pluralistas”, tal como hizo el Grupo Cisneros mientras operó Chilevisión.

Además de su historial comprometido con la política exterior de Estados Unidos, debemos contar con que en la aventura también participará VTR, empresa con una posición dominante en el mercado de la TV por cable.
VTR, propiedad de una compañía nortemericana (80%) y del grupo Claro(20%), tampoco es promotora del pluralismo ni mucho menos. Su parrilla de canales tiene una clara orientación conservadora, sobre todo si nos fijamos en las estaciones culturales. Además de ello ha vetado la incorporación del canal multinacional TeleSUR.

¿Habrá que conceder el beneficio de la duda a CNN Chile? No parece necesario. Con esa mezcla de intereses nadie debería esperar que el nuevo canal introduzca mayores grados de pluralismo . Es, eso si, una inversión que mira al largo plazo, y que tal vez no tenga tanto que ver con los negocios directos como con la política. Tal como hiciera el Grupo Prisa al adquirir el diario boliviano La Razón o el paquete de radios que tomó recientemente en Chile .Es decir, intervenir sin mayor contrapeso en la realidad nacional con un discurso en favor del consumo, la inversión extranjera, la guerra contra el terrorismo. Y una cabeza de playa que servirá cuando las cosas se pongan difíciles.

10 ago 2008

Huracán CNN

El gigante gringo que amenaza con barrer a la televisión local.






La versión chilena del noticiario más famoso del mundo aún no sale al aire y ya golpeó a la competencia. Les robó a sus reporteros estrella y tiene a Canal 13 y Chilevisión peleando contra su socio VTR con armas legales. Esta no es una guerra por el rating, sino un negocio de poder.

Rolando Santos tiene un truco que no falla. Toma el mazo de cartas y hace escoger sólo una al espectador. Sus ojos brillantes y su risa visceral embaucan lo mismo que su fascinante habilidad con los naipes.

Frente a su asistente impone una ilusión: en segundos hace desaparecer ante sus ojos la carta elegida. No es un truco menor. No por nada ha sido escogido vicepresidente de la Sociedad Internacional de Magos de Estados Unidos y lleva 20 años practicando magia.

Sobre el escritorio de su encumbrada oficina, en la calle Rosario Norte en las Condes, no puede faltar un fajo de cartas. "Pero mi mejor truco es lanzar cadenas de televisión", dice riendo a carcajadas.

La historia laboral del asesor estratégico senior de CNN Chile es una flecha directa al corazón de los canales tradicionales de televisión en el país: fue el creador de CNN en español, levantó los proyectos locales de CNN en Turquía y CNN Plus en España, además de una decena de incursiones exitosas en diversos medios, un talento que tiene tatuado en la mente desde que tenía 15 años y trabajó en el periódico de su colegio en Eagle Pass, una ciudad de Texas, en Estados Unidos.

Rolando Santos es un hombre de peso, y no sólo por sus más de cien kilos. El encargado de lanzar CNN Chile apuesta a ganador. No sabe y no tiene ánimo de dañar a su competencia con la misma ligereza que hace desaparecer el naipe.

Pero desde que ayudó a sellar la fusión con VTR para transmitir el primer canal de noticias 24 horas en Chile, despertó a un monstruo abúlico: los canales de televisión acostumbrados a competir entre ellos y que quedaron relegados en un negocio que más que plata confiere poder.

Desde que se conoció la noticia de que CNN llegaría a Chile para levantar una cadena local, el pataleo arreció. Sobre todo porque sería VTR, el distribuidor de cable que tiene el 68% del mercado en sus manos, el que le abriría un espacio en su grilla programática.

Y no sólo eso, también compartiría la inversión: 50% y 50% de un millonario proyecto del que nadie quiere mencionar cifras. Un acuerdo cerrado en febrero entre el presidente del cableoperador, Mauricio Ramos, y el director ejecutivo para América Latina de Turner Broadcasting System controlador de CNN , Juan Carlos Urdaneta.

La luz roja se encendió especialmente en Chilevisión, Televisión Nacional y Canal 13, que tenían el sueño bastante encaminado de hacer lo mismo que CNN en Chile.

Sin embargo, la fusión ha creado una bola de nieve que no para de crecer: acusaciones de integración vertical, discriminación y abuso de posición dominante. Las fieras de la televisión local generan para CNN un escenario tan belicoso como el de la guerra del Golfo. Las fieras de la televisión local generan para CNN un escenario tan belicoso como el de la guerra del Golfo.

LA BATALLA DE CHILE

Cuando se conoció el fallo, pocos podían creerlo. Era octubre de 2004 y el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) aprobaba la fusión de los dos operadores de televisión pagada más grandes del país: VTR y Metropolis Intercom. Tras la aprobación, la nueva empresa se quedó con más del 80% de ese mercado. Ahí radicaba la desconfianza. Pero le impuso ciertas condiciones.

Desde entonces, las autoridades antimonopolios tienen una lupa constante sobre este mercado. Por esta razón, apenas se cerraron las negociaciones con CNN en febrero de este año , VTR decidió incorporar a un segundo canal chileno exclusivamente de noticias.

La fórmula para hacerlo fue una licitación. Un profesional cercano al proceso cuenta que el "motivo para llamar a este concurso fue evitar que la alianza con CNN trajera problemas de cumplimiento de la resolución del tribunal. Esa es la razón: para que no la acusen de prácticas monopólicas por participar al mismo tiempo en la generación y en la distribución de contenidos. El concurso se hizo para justificar la presencia de CNN y para mejorar la grilla de VTR".

Esa no fue la única razón. Apenas se extendieron los rumores de lo avanzadas que estaban las negociaciones con la cadena de Ted Turner, se hicieron sentir los primeros efectos del huracán CNN. Los grandes conglomerados periodísticos chilenos comenzaron a inquietarse y el estallido se produjo cuando se hizo pública la alianza.

"Ahí quedó la cagada", grafica un cercano a la empresa. "En ese momento, todos los grandes canales y empresas periodísticas empezaron a decir que también quieren tener su propio canal de noticias continuas: Canal 13, Mega, TVN, Chilevisión, TVI, e incluso Copesa y El Mercurio. Para la mayoría es atractivo, porque es fácil y usan la infraestructura que ya tienen".

Para todos los interesados la respuesta fue la misma: "No tenemos espacio para otras siete señales". Sin embargo, fue tanta la presión de los ejecutivos de una de las industrias más influyentes del país, que VTR recogió el guante y decidió abrir el espacio para una nueva señal de este tipo. Y entre escoger a dedo a quien presionaba más y realizar una licitación, la compañía optó por lo segundo.

El 28 de abril de 2008 les llegó la carta-invitación a todos quienes se mostraron interesados. La firmaba el gerente general de VTR, Jorge Carey hijo del influyente abogado del mismo nombre , y en ella se detallaban todos los criterios que se tendrían en cuenta para escoger al mejor proyecto: la creatividad de la grilla programática, la calidad de los rostros, el alcance de su red de cobertura, las fuentes de noticias y los medios físicos. Sólo cuatro de los interesados presentaron sus propuestas: Chilevisión, Mega en alianza con El Mercurio , TVN y Televisión Interactiva (TVI), el grupo que es dueño de Vía X y Zona Latina. Canal 13 y Copesa prefirieron abstenerse.

La carta con la decisión final la recibieron pronto, el 31 de julio. En ella decía: "Ha quedado seleccionado el proyecto presentado a VTR por TVN, empresa con la cual se iniciarán las negociaciones a que se hizo referencia en el comunicado".

Un conocedor del proceso confidencia que, pese a que todos jugaron sus mejores cartas incluyendo a sus rostros más fuertes , la iniciativa del canal estatal "superó de todas maneras en calidad al resto, también en precios, aunque no era mucho más barato que los demás. Fue el mejor de todos por lejos. Tenía un cuento completo, con todos los números".

A TVN le pisó los talones Chilevisión, canal que presentó la segunda mejor propuesta. Quienes la conocieron en detalle cuentan que este proyecto "tenía la misma línea programática que su noticiario. Es decir, bien cargado a la crónica roja". No sólo eso. La misma fuente asegura que la propuesta de la estación de Sebastián Piñera "tenía un eje bien político".

PIÑERA NON STOP

El lobby de los canales para que su propuesta resultara vencedora fue intenso. Pero uno de los oferentes presionó mucho más. Lo hizo antes, durante y después del proceso de licitación. Ese canal fue Chilevisión. Ni siquiera fue tan insistente Ricardo Claro, dueño de Mega y del 20% de VTR.

Un conocedor de las negociaciones lo confirma: "Chilevisión se la jugó harto por este proyecto, en todo sentido. Hicieron llamadas telefónicas, enviaron cartas, mails. Toda su gente ejerció mucha presión".

Por supuesto, todas estas gestiones las realizaron los ejecutivos más importantes de Chilevisión: el abogado y ex dirigente de RN Rodrigo Hinzpeter; el gerente general, Mario Conca, y el director ejecutivo, Jaime de Aguirre.

Ellos fueron quienes presionaron de forma más insistente, pero no los únicos. Las mismas fuentes cuentan que también lo hizo Piñera en persona, quien habría telefoneado en dos oportunidades a los ejecutivos del operador de cable.

"Presionó tanto que un día llamó personalmente para pedir un canal y decir: ‘Yo quiero quedar un canal de 24 horas de noticias’", confidencian importantes fuentes del mercado.

¿Por qué el candidato presidencial de la derecha insiste tanto en tener un canal de noticias non stop en el cable? El análisis que se hace en la industria es que una plataforma como ésta sería muy poderosa para Piñera en 2009, cuando se realicen las elecciones. Para Chilevisión habría sido ideal sumar esta plataforma a las licitaciones que ya había ganado en Metro y el aeropuerto de Santiago.

"Para el resto no era de vida o muerte. Mientras todos los demás veían el proyecto como una apuesta de mediano o largo plazo, para Piñera era muy valioso desde el punto de vista de los espacios de poder que le interesa alcanzar. Piensa lo que es eso para un candidato, tener una estación no sé si con ‘sus noticias’, pero sí con algunas muy parecidas. Es obvio que para Piñera este no sería el negocio de su vida, pero sí un activo muy importante para el próximo año", plantean en la industria.

Consultados por esta versión, en VTR la respuesta fue políticamente correcta al asegurar que la empresa no habría sido objeto de presiones durante el concurso y que la decisión se tomó de manera objetiva y transparente.

Desde Chilevisión, Rodrigo Hinzpeter fue el encargado de negar que estas presiones hayan existido: "Las descarto absoluta y categóricamente. Es delicado que se le impute a Chilevisión o a cualquier otra empresa este hecho. Porque una cosa es participar en la licitación, otra estimar que el resultado no fue el correcto, porque creemos que el mejor era nuestro proyecto; pero una muy distinta es concluir que alguien puede ejercer presiones ilegítimas para obtener una licitación".

El abogado de Chilevisión y mano derecha de Piñera explica que seguirán insistiendo en la creación de una estación de noticias a través de VTR.

"La licitación no fue un proceso que haya cerrado la posibilidad de entrar al mercado de las noticias. Porque VTR no puede negar injustificadamente el derecho para instalarse con un canal de este tipo. Así lo estableció la condición número 5 del fallo que autorizó su fusión con Metropolis, que decía que VTR no puede negar injustificadamente contratar a proveedores de contenido local. Es decir, no puede negar el acceso a su parrilla programática, porque si así fuera significa que tiene el derecho a decidir cuántos actores y oferentes puede haber en el mercado".

Pero no sólo de la derecha habrían venido las presiones, sino también del mundo cercano a la Concertación, aseguran fuentes bien informadas de la industria, puntualmente de TVI, el canal de Luis Venegas.

PATALETAS

A las oficinas de los ejecutivos clave de Canal 13 también llegó la famosa carta invitación de VTR. La idea era que participaran en la licitación del nuevo canal de noticias todos los grandes actores de la industria. Pero en el canal del angelito les dijeron que no les interesaba.

"Decidimos no participar porque tenemos dos litigios con VTR: uno ante la justicia civil y otro ante el TDLC. Ambas situaciones no daban pie para una relación de este tipo. Era poco coherente", confidencia el gerente de Innovación y Desarrollo del 13, Ignacio Arriagada.

Tres días después de recibir esa carta, la estación católica lanzó uno de sus proyectos estrella: la señal por internet Teletrece Online, que transmite noticias todo el día. Antes de elegir ese formato, en el canal habían evaluado sacar esa señal al aire a través de la televisión por pago, proceso en el que incluso conversaron con VTR.

Pero cualquier tipo de alianza con la firma que controla el grupo Liberty Global se cerró el 5 de marzo de este año, cuando Canal 13 interpuso una demanda en contra de VTR ante el TDLC. Con ella le exige que pague por los contenidos de su señal abierta que emite la distribuidora.

Los rumores que se manejan en la industria es que Canal 13 quedó tan resentido con el acuerdo VTR-CNN que decidió entablar esta demanda, razón por la cual no participó en la famosa licitación. "Con qué cara se iban a presentar", comentan. Hinzpeter adelantó a LND que en dos semanas más Chilevisión se hará parte en esa demanda porque están en la misma situación que el 13.

"Los operadores de TV cable no pueden disponer de la señal e incluirla en su programación sin contar con autorización expresa del canal", advierte el abogado de Piñera.

No es el único proceso que complica a VTR. La Fiscalía Nacional Econónica lleva dos meses investigando la alianza entre VTR y CNN por posible integración vertical. De hecho, en la operadora de cable cuentan que apenas terminó la licitación enviaron a la fiscalía toda la información del concurso, en el que ya se hicieron parte nuevamente Canal 13 y Chilevisión.

A partir de ambos procesos, el análisis que se hace en la industria es que ambas estaciones buscarían retrasar la puesta al aire de los noticiarios non stop de TVN y CNN.

"Esto es lo más parecido al show de los picados", ironizan en la industria. Son los mismos que dicen que esta no es una batalla por el rating (el año 2007 los abonados a la televisión pagada no superaban el 10% de la población) ni un negocio rentable. Es un negocio de poder. Con la entrada de CNN al formato 24 horas de noticias, quien se quede abajo podrá considerarse un rezagado del mercado.

Pero ni las pataletas ni las presiones le quitan el sueño al creador de CNN en español, Rolando Santos. No importa cuántos golpes den los demás, lo que importa es quién da el primero y él lo sabe. Su apuesta es arriesgada, pero su vida es juego y magia. Su inspiración: Emiliano Zapata y un cuadro con el rostro del guerrillero ubicado a la entrada de su oficina. La leyenda grabada en la imagen es su filosofía de vida: "Prefiero morir de pie a vivir de rodillas".


7 ago 2008

Discutiendo sobre libertad de expresión en TVN


Satanás y el Mercado

Dos académicos y una audiencia ilustrada discuten sobre contenidos, medios, noticias y derechos de los periodistas. Al principio, el asunto tiene olor a lugares comunes y jurisprudencia de vanguardia. Todo bien, hasta que Carlos Peña empezó a blasfemar.

Por Felipe Saleh

Son casi las 9 de la mañana. En el patio techado que está al lado del auditorio de TVN los mozos no se cansan de ofrecer jugos, sandwiches y pasteles. A todas luces fue un error tomar desayuno antes de salir. No hay mucha gente. Los de siempre para lo que parece ser el clásico seminario sobre la libertad de expresión. Jorge Cabezas, el jefe de prensa del canal, Eliana Rozas, ex directora ejecutiva de Canal 13 y que prepara el estreno de CNN Chile, El director ejecutivo de TVN Daniel Fernández (que se ocupa la mañana en estas cosas en vez de hablar sobre el precio del petróleo en el noticiero), el presidente del directorio Mario Papi, que luce un extraño pero discreto parche en su cuello, Montserrat Álvarez que moderará la conversación y Paola Doberti, gerente de marketing, contemporánea de Camiroaga en Extrajovenes pero que no ha envejecido tan lentamente como él. Más Algunos estudiantes, periodistas dispersos, académicos, fotógrafos y los expositores que se dejan acribillar por los flashes, dando por un segundo la idea de que esto puede ser el lanzamiento de la próxima teleserie.

El estelar es Claudio Grossman, decano de una escuela de leyes en Washington (American University College of Law ), ex presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y, como sabremos luego un abogado con amplia experiencia internacional que domina el holandés, entre otros idiomas. Lo acompaña Carlos Peña, rector de la Universidad Diego Portales y en el último tiempo dueño de la única página de El Mercurio que se abre con cierta expectación.

Hasta el momento, cóctel incluido, los “Desafíos sobre la libertad de expresión” parece otra conferencia sobre este tema, donde Satán está personificado en Agustín Edwards y Álvaro Saieh, dueños de El Mercurio y La Tercera respectivamente, principales responsables de la falta de pluralismo y por consiguiente de que el café a la salida tenga gusto a derrota.

Algo de ese sabor le imprime Grossman. El abogado consigna los 200 periodistas que han muerto asesinados en los últimos tres años (ninguno en Chile, al menos), “son un grupo vulnerable como las mujeres o los niños en riesgo social” dice. Luego cita algunos casos emblemáticos: el fallo sobre la exhibición de La Última Tentación de Cristo en 2001, el caso de Humberto Palamara, que le ganó al Estado chileno el derecho a publicar un libro sobre la Armada, y Marcel Claude que en 2006 ganó al Estado una demanda por derecho a la información a través del Comité de Inversiones Extranjeras. El juicio de Baruch Ivner contra Perú al mando de Fujimori, quien le quitó un canal de televisión por destapar negocios sucios, o el general Felipe Rodríguez en Venezuela, encarcelado por difamación contra Hugo Chávez, cuyo gobierno es uno de los 9 países en la región que aún penaliza la difamación.

El amigo de LUN

Pero Grossman aporta nuevas perspectivas cuando dice que “lo que queremos es aumentar la crítica a las autoridades públicas, cuando se dicen cosas que chocan se abren más espacios de libertad”, y también confiesa su deseo de “Despenalizar todo el ámbito de la injuria y calumnia, y a cambio establecer responsabilidades ulteriores de carácter civil”.

Después de esta clase de jurisprudencia medio vanguardista que todos aplaudimos, es el turno de Carlos Peña, que muy en su estilo cita a Kant y John Stuart Mills, un pensador del siglo XIX, autor de “Sobre la Libertad”. El columnista queda al descubierto como un hippie con todo el tiempo para leer los clásicos de la literatura universal, debajo de un árbol. Según Peña, la libertad de expresión debería importarles a todos los que dicen luchar por la verdad: “si a uno le importa la verdad, tiene que dejar que todos opinen, porque sólo en medio de la competencia abierta de ideas, la verdad puede florecer y la mentira puede ser derrotada”.

El rector de la UDP compara a Viera Gallo con Federico II que censuró a Kant. “Si cada uno tiene el mismo derecho moral, usted me está ofendiendo al decir que entiende mejor que yo” parafraseó Peña. Hasta ahí todo bien, un poco de asceto balsámico a una discusión cargada siempre pimienta y lugares comunes.

Pero el rating de Peña descansa en su actitud de “outsider”. El abogado no tardó en crispar a la concurrencia cuando dentro de sus argumentos a favor de la libertad de expresión dijo: “el deber de los periodistas no es decir la verdad, sino no mentir deliberadamente y eso no significa abrazar la verdad a ultranza. De otra forma tendríamos santones incapaces de decir nada y no habría diarios sino anuarios con noticias verificadas hasta el último intersticio”. La afirmación tenía la certeza de que podría irritar al gremio lanzando la regla de que “el ejercicio del rigor periodístico consiste en verificar que la información sea plausible, no necesariamente verdadera”.

Lo peor vino después. El columnista lanzó que le gustaba el sistema de medios duopólico, porque “en el contexto chileno, elitista y endogámico, donde las decisiones se toman en el club de Golf y a la salida del colegio, entregar los medios masivos a la economía política de las audiencias y al mercado es extremadamente liberador”. En este punto Grossman se empieza a inquietar y pide a Montserrat Álvarez tiempo para intervenir.

“Yo sé que a ustedes que son cultos e ilustrados les molesta LUN pero a mi me parece espléndido, porque a través de la farándula se han puesto temas que de otra forma no estarían: un gay que salga en televisión sin ser motivo de repulsa, una jueza que se declare lesbiana, vecinos reclamando”. Chile, según él, sólo tiene dos alternativas: el mercado o la elite. Y “ya sabemos como piensan Viera Gallo y el Cardenal, los conservadores de derecha le temen a la modernización por encontrarla vulgar y preferirían ver History Channel, y los conservadores de izquierda también porque dicen que la modernización produce seres alienados”. Y para continuar el sacrilegio alaba al mercado usando a Marx: “el mercado disuelve todo lo sólido en el aire”, en nuestro caso la vieja elite y por si fuera poco, en dos décadas, usando la terminología marxista, “ha logrado cambiar las condiciones materiales de la existencia humana poniendo al alcance bienes simbólicos y materiales que antes sólo se veían a lo lejos”.

No estamos en Alemania

Claudio Grossman estaba ya inquieto con lo que en la cabeza de muchos era una blasfemia.Al fin tuvo su turno. El mercado es algo que se construye. La idea de que el público va determinando las cosas supone que el público no está afecto a la publicidad. Si alguien que corre en la mañana no puede vivir sin el aparato para oír música es porque alguien se lo vendió. Los medios tienen que ser regulados, en Holanda y Alemania existen asociaciones de consumidores que pagan una cuota por un espacio en televisión y pueden expresarse”.

“Pero no estamos en Alemania”, replica Peña, antes de ser estocado por Consuelo Saavedra, que apoyó el ejemplo de los adictos a la música para correr, y se quejó de la primacía de las noticias policiales y de la postergación de otras, por culpa del mercado.

Sin querer los “enojados” con Peña estaban cayendo en algo que Grossman dijo al principio: en Latinoamérica se hace un esfuerzo tremendo por acomodarse y comportarse como todos los demás, cuando en esencia, la libertad de significa ante todo cultivar la diferencia. Ser anti mercado a esta altura es más que todo corrección política, coincidir en las formas pero no en el fondo.

“Es probable que una persona que produce contenido simbólicos para las audiencias haga una tarea bastante digna, lo que pasa es que en Chile todos queremos ser intelectuales ilustrados. Además los periodistas siempre tienen una autoimagen que sienten que los medios no realizan”, espeta Peña a modo de provocación.

-No en todos los casos, replica el director de prensa del canal.

-Bueno, excluyamos a Jorge Cabezas entonces, contraataca el abogado.

Risas. Peña se va como el niño terrible que cuida a las masas, pero que a estas alturas es el mimado de la elite.

23 jul 2008

El desembarco del Opus Dei en Canal 13

Por más de diez años dirigió la revista Hacer Familia, fue asesora de la estación y la elegida por Mercedes Ducci para acallar las críticas de la Iglesia. Asegura que no será Torquemada, pero que tampoco va a tropezar con las piedras que puedan contravenir la línea editorial. Todo en el estilo PUC, muy sutil, prácticamente sin que se note.

Poco después del mediodía, Julio Rojas, jefe de guionistas de Canal 13, sale de la oficina de María Ester Roblero, la nueva Editora General de Contenidos de la estación. “¿Tienes mi teléfono?”, pregunta Rojas. “No, pero me lo consigo”, responde la periodista, sin perder su sonrisa y enfundada en unos pantalones de cuero negro que le harían parecer una rockera en plan de retorno, si no fuera porque los usa un poco sueltos.

Desde noviembre del año pasado que María Ester Roblero es asesora de contenidos en el canal. Empezó haciendo ese trabajo en el matinal y la semana pasada se confirmó que asumía en el puesto que ocupaba Paulo Ramírez. “No es que el Polo lo haya hecho mal sino que tiene mucho trabajo a cargo del Festival de Viña y los programas envasados. Este trabajo se le hizo incompatible”, aclara de entrada Roblero.

Aunque el ex crítico de televisión de El Mercurio todavía no saca todas sus cosas de la oficina en el cuarto piso, alimentando las versiones de que el cambio además de radical, fue sorpresivo, Roblero asegura que su incorporación en el círculo de confianza de Mercedes Ducci, -la directora ejecutiva-, se fraguó el primer fin de semana de Julio. “Me llamó la ‘Memé’ y estuvimos dos días negociando la descripción del cargo”, cuenta.

Egresada de Periodismo en la Universidad Católica a mediados de los ’80, entre los que reconoce como amigos está el periodista Francisco Mouat, Milena Vodanovic (directora de revista Paula y esposa del ex ministro Ricardo Solari) y la documentalista Pamela Pequeño (La Hija de O´Higgins), con quien se asoció para presentar proyectos al Fondart y al Consejo Nacional de Televisión. En 2003 integró el panel del programa “Acoso Textual”, donde mujeres de distinto perfil conversaban con un hombre invitado. Ella era la conservadora. Durante doce años fue la directora de la revista Hacer Familia, vinculada a la prelatura del Opus Dei. “El Opus Dei no es como un ejército macedónico que actúa en bloque, cada uno sigue su vocación desde el trabajo. Yo no recibo instrucciones de nadie, ni tenemos reuniones clandestinas. En Acoso Textual no fui la cartucha del programa, se hubiera notado a la semana, soy mucho más que eso”, asegura.

En efecto, este no es el estreno de Roblero como “rostro” editorial. Antes condujo “El Domingo Hablamos”, una versión inofensiva de Tolerancia Cero. Actualmente participa de “¿Quién dijo que era fácil?”, un programa de orientación para padres y “En Contexto”, un espacio de conversación, ambos emitidos por la señal de cable.

El ojo de Torquemada

En la estación interpretan su nombramiento como una señal evidente hacia los sectores de la Iglesia que han criticado la línea editorial del canal y un intento claro de equilibrar la “misión” con las leyes del mercado. Además, otra perla del “estilo PUC” que removió a Paulo Ramírez de su cargo, pero sin echarlo del canal.

“No está claro si María Ester Roblero tendrá autoridad real y tampoco cuanto sabe de televisión, pero sí que su nombramiento es muy bien recibido por las autoridades de la Iglesia”, dice un ex ejecutivo del canal.

Las dudas son razonables en tiempos en que la competencia de los canales es cada vez más estrecha y cualquier paso en falso podría rezagar a la estación católica. La nueva editora de contenidos no tiene el “expertise” de Paulo Ramírez El año pasado el canal con más utilidades fue Chilevisión con $5184 millones, seguido por TVN con $4.551, Canal 13 con $3.549 millones y Mega con $3.030 millones.

Roblero llega justo cuando el canal tiene al menos nueve proyectos programáticos “en el horno”, entre ellos una teleserie nocturna y la programación de verano en la que el calor y los trajes de baño pueden conspirar contra la línea editorial.

“No me gusta encontrarme con piedras en el camino, con cosas que son del día a día como cuando los capítulos no salen del todo buenos o hay alguna declaración que pueda contravenir la línea editorial”, aclara. Por eso la reunión con Julio Rojas es parte de su integración a los distintos equipos de trabajo y al despliegue de las nuevas reglas del juego. “No voy a ver los programas con el ojo de Torquemada, pero sí tengo que estar en línea con los directores y los guionistas para evitar la improvisación y los problemas de última hora. Hay que analizar programa por programa. No estamos por poner en la pantalla fariseos en serie, tenemos que mostrar personajes humanos con todos sus pliegues. Estamos soñando una parrilla”, dice.

El berrinche de los obispos

Casi una semana después de que Roblero ultimara los detalles de su nueva posición con Mercedes Ducci , el miércoles 9, Fernando Chomalí, Obispo Auxiliar de Santiago, se declaró molesto por el afiche de la teleserie Lola (que durará más de un año, probando que es uno de los programas más rentables del canal) que mostraba a un hombre embarazado. Las declaraciones de Chomalí no hicieron más que catalizar una molestia recurrente en la Conferencia Episcopal. “En todas las reuniones de los obispos últimamente, la situación del canal ha sido tema. La opinión no es que hay que perderlo como señal abierta ni tampoco transformarlo en un canal religioso, pero sí se le pide coherencia”, dice una fuente del episcopado. A Chomalí se sumaron luego Alejandro Goic, Obispo de Rancagua y Gonzalo Duarte, Obispo de Valparaíso, quienes criticaron públicamente la promoción de la teleserie.

“En privado les molesta por ejemplo que la Iglesia promueva el sueldo ético y ellos se gasten millones en pagarle a Raquel Argandoña, o que se hable de dignidad de las personas y haya un programa como Amor Ciego”, comenta la misma fuente.

“Basta ver el blog de El Mercurio para darse cuenta que las presiones vienen de todos lados”, asegura María Ester Roblero, aludiendo a una columna de Gonzalo Vial publicada la semana pasada donde el historiador recomienda que el canal se cierre o se venda. “Lo que la gente pide es que sea una marca clara y me parece que no ha sido una marca poco clara, pero me he sumado a este equipo para hacerla mucho más potente, con contenido más atractivos y más cortos”, dice.

Casada con un piloto comercial de Lan, Roblero califica perfectamente en el molde de católico ejemplar: es madre de cinco hijos casi todos universitarios, “por eso no me puedo dar el lujo de no ganar plata”, dice. Pertenece a una familia donde hay jesuitas destacados: Luis Roblero, su primo, es director de INFOCAP e integrante del Consejo de Trabajo y Equidad, y con el “concuerdo cien por ciento en todo lo que dice”, asegura. Su hermano Gabriel es encargado del movimiento juvenil CVX. Por último, aclara que “La Iglesia es experta en humanidad y un valor supremo es la libertad de las personas”. Veremos donde empieza el libertinaje.

7 jul 2008

Canal 13 parece no creer en el perdón de los pecados

Triple estándar doble X

La actitud de Canal 13 era esperable, pero resulta incongruente para aquellos que entendemos que los principales valores cristianos tienen que ver con la tolerancia, la compasión y el amor al prójimo. Acaso no es más importante enriquecernos con la diversidad de la experiencia humana, antes que aplicar excomuniones y expulsiones para tranquilizarle la consciencia a los más remilgados. ¿Acaso la mejor amiga de Cristo no era una prostituta redimida?.


A diferencia de los cristianos normales y corrientes, Canal 13 parece no creer en el perdón de los pecados (o por lo menos de algunos pecados). Así no más tiró la primera piedra y despidió a uno de los galanes de "Amor ciego 2" por haber participado en una película porno, alegando que había ocultado información importante sobre su pasado laboral.

Comprensible, porque si Esteban Venegas hubiese colocado esa información en el currículum, no habría ni cruzado la puerta de la estación católica. Un doble estándar que sorprende, para un canal capaz de rebajar al amor a la categoría de premio de concurso, de aguantarle variados deslices a sus figuras más conspicuas y de convertir la vanalidad y los valores torcidos en material para ganar sintonía.

Por lo demás, achacarle el mote de galán porno a Venegas por actuar en una película triple X, equivale a decir que Sergio Lagos es músico porque sacó un disco, o que Marcelo Barticiotto es cantante porque aulló una vez en la Quinta Vergara.

Pero por supuesto, Canal 13 tiene un límite, que es donde termina la espalda. Qué importan los espectáculos patéticos y las manipulaciones arteras a las que son sometidos los grupos de voluntarios siempre dispuestos al show. Qué importa que el género televisivo que les ha sido tan favorable en los últimos años -el reality concurso- provoque y exponga las actitudes humanas más detestables como forma de ganar sintonía. Tampoco importan las acusaciones de violencia, de tongo, de farsa.

Una vergüenza, porque la situación de Venegas revela públicamente algo que vivimos todos cada vez que postulamos a algún trabajo, pedimos un préstamo o solicitamos algún beneficio: la discriminación. Por gordos, por chicos, por no tener contactos, porque no tenemos "buena presencia" o porque ejercimos alguna vez alguna profesión poco honrosa, los chilenos somos víctimas constantes del prejuicio en un país que se dice mayoritariamente católico, pero que poco practica sus valores.

Y a pesar de que Venegas no cometió ningún crimen su pasado lo condena. En esto, la actitud de Canal 13 era esperable, pero resulta incongruente para aquellos que entendemos que los principales valores cristianos tienen que ver con la tolerancia, la compasión y el amor al prójimo. Acaso no es más importante enriquecernos con la diversidad de la experiencia humana, antes que aplicar excomuniones y expulsiones para tranquilizarle la consciencia a los más remilgados. ¿Acaso la mejor amiga de Cristo no era una prostituta redimida?.

30 sept 2007

La mujer de hierro de la TV



Es la primera vez que un "rostro" del Canal 13 llega a ocupar la dirección ejecutiva. Los pocos que han llegado al escritorio de "Don Eleodoro", como aún le dicen con veneración a este cacique que dirigió Canal 13 por décadas, eran personas de afuera.
Nadie había estado en los pasillos, ni en la sala de prensa, ni escribiendo guiones, ni reporteando, ni coordinando equipos...
Nadie había sido plebeya y reina al interior del canal. Pero sobre todo, nadie había estado en pantalla por años, como Memé Ducci. Y ahora llegó al mismísimo escritorio de Eleodoro Rodríguez.Se ve cómoda allí. Instala un iPod con su música.
Mira en pantallas planas lo que ocurre en todos los canales. Agregó una mesa con sillas transparentes frente al ventanal para mirar el atardecer, que efectivamente es magnífico desde ese tercer piso de Inés Matte Urrejola, y allí se sienta y sirve un té con jengibre en vasos japoneses.
Es como si en estos meses se hubiera instalado en cuerpo y alma. Como si los cincuenta y tantos años le dieran la serenidad que se requiere para ejercer el poder sin sobresaltos. Porque esta periodista, además de ser rubia y de ojos azules, lo que en sus primeros tiempos debe haberle servido mucho, es aterradoramente aguda. Maneja todos los hilos sin levantar la voz. Habla en limpio, suavemente, con gran sonrisa, pero sin perder el enfoque. Aun cuando es espontánea, muestra una inteligencia sin estridencia.–Recuerdo muy bien las veces que tuve que esperar aquí afuera, con las piernas que me tiritaban, haciendo antesala para hablar con don Eleodoro.Y ahora sonríe.
Está contenta de estar ahí. No se ve agitada, a pesar de que deben ser múltiples las presiones sobre su espalda. Y reconoce que, para ella, nunca había sido tan bueno el momento para asumir este cargo, porque no tiene marido –está separada hace muchos años de Arturo Fontaine Talavera–, y sus dos hijos –Arturo, de 24 años, y Héctor, de 22–, estudian música en Boston.
"JAMÁS SE ME PASÓ POR LA MENTE"
Estudió en el colegio Jeanne D'Arc.
Era la sexta de nueve hermanos, hijos del famoso médico de la época, Héctor Ducci, quien murió muy joven e inesperadamente. Y su madre, Isabel Budge, tuvo que continuar la educación de estos niños que tenían muchas aspiraciones. Para ello hizo todo tipo de trabajos: vendía cosas, cocinaba, hasta que logró que todos fueran profesionales destacados, partiendo por el cardiólogo Héctor Ducci Budge, que siguió los pasos de su padre.
Pero la casa grande de Antonio Bellet en Santiago no era una casa rica. Vivían con mucha modestia y ese esfuerzo los marcó desde siempre. Mercedes tenía siete años cuando falleció su padre. Por lo tanto, la austeridad forma parte de su vida.
Y, posiblemente, marcó también su ambición.Le gustaba cantar. Más bien todavía le gusta, porque mientras bajamos las escaleras para la foto, ella va cantando. Cuando adolescente tenía un conjunto con otras amigas de colegio, y estando en Quinto Año de Humanidades fueron al Canal 13. Quedó obnubilada por las luces y la inmediatez del medio.
Decidió estudiar Periodismo en la UC. Pero su mamá le dijo que ella no se lo podía financiar. Entonces empezó a buscar trabajo. En segundo año respondió a un aviso en el diario para ser coordinadora de TVN. Tenía 18 años y entró a la tele.
Hasta el día de hoy.
–Llegué al Canal 13 el año 1990, por lo tanto he estado en cada etapa del proceso de hacer programas, conozco los equipos, las reuniones, he grabado en los estudios...Lo conozco bien por dentro.–Y ahora está sentada al otro lado de la mesa...
–No sé si al otro lado. Yo creo que estamos todos del mismo lado. Una de mis misiones fundamentales aquí, la cual hace tan apasionante este cargo, es la posibilidad de gatillar todo el talento que hay en Canal 13. Además estamos viviendo una coyuntura de expansión muy grande, nos estamos transformando en una casa editorial que produce contenidos para múltiples plataformas. Y es que en la era digital la pantalla ya no está sólo en la casa, sino también en el celular, en el auto, en el computador, en la micro, en el trabajo. Ese nuevo escenario nos da la posibilidad de expandir nuestra capacidad de crear contenidos. Eso me apasiona: gatillar un espiral creativo con todo el talento que hay aquí adentro.
–¿Por qué aceptó este cargo? Si tomamos en cuenta que se estaba retirando de la cosa ejecutiva y sólo quería seguir con su programa Contacto...
–Jamás plantee las cosas de esa manera. Después de dos años muy intensos en la dirección de programación, estaba colaborando como asesora. Me hallaba en el mejor de los mundos, en una posición en la que se participa en la toma de decisiones sin asumir el costo de la ejecución, que tiene un montón de malos ratos; y además con la posibilidad de mirar el canal desde afuera y así pensarlo.
–¿Qué pasó, entonces?
–Bruscamente, me llega esta oferta y me saca del terreno de lo previsible. Pero me hizo sentido.
–¿Por qué estaba tan fuera de su plan, si desde los 18 años que escala paso a paso en todos los cargos de un canal de televisión?
–Siempre que asumí un rol ejecutivo lo hice porque sentí que era importante lo que había en juego. Yo me consideraba una persona de televisión, en el sentido de que era feliz cuando tenía las manos en la masa. Me gusta el oficio, editar, musicalizar, me gustan las imágenes, los textos... la verdad es que nunca me sedujo en sí la carrera ejecutiva. Pero estar en roles ejecutivos es lo que permite que se hagan cosas que uno considera importante hacer.
–En abril de este año la llamó el rector de la UC, Pedro Pablo Rosso, y le ofreció el cargo de directora ejecutiva del Canal 13. ¿Lo sospechó un poco antes?
–Jamás... No se me pasó por la mente. (Lo dice casi silenciosamente.) Era un día especial. Yo estaba iniciando la grabación de un videoclip de la banda en que están mis hijos. Era un proyecto que habíamos soñado juntos y como en ese momento estaban en Chile, decidimos grabar los videos de sus canciones. Estábamos con los iluminadores y todo el equipo, cuando sonó el teléfono... Íbamos a trabajar hasta las 12 de la noche, pero a la 3 paramos a almorzar y yo me fui a hablar con el rector. Ahí me pidió que me hiciera cargo de la dirección ejecutiva, inicialmente por un tiempo. Al salir, me pareció increíble cómo cambian los planes. Tenía abierto ante mis ojos un camino nuevo.
–Hubo una crisis en el consejo, el paso de Fernando Coloma a Patricio del Sol. Usted representaba un camino de continuidad entre ambos, porque era el único nombre de consenso.
–No creo que fuera el único. Sin embargo, yo era de la casa, pero a la vez estaba mirando el canal desde afuera. Nunca he tenido diferencias de fondo con la universidad, por el contrario, tengo estándares afines y además sé hacer televisión. Por eso me confiaron el desafío de conciliar lo editorial con lo televisivo.
–El 2 de mayo asumió. Hace casi cinco meses. ¿Le gusta estar aquí?–Sí, mucho. Tiene sentido estar aquí, especialmente en este momento. Hay mucho camino por hacer. Es un momento muy importante de la industria, mucho más competitivo, pero también lleno de posibilidades.
–¿Le gusta lo que sale al aire por las pantallas de Canal 13?
–Por supuesto. Hay cosas que podemos hacer mejor, y esa es la misión que tenemos. El hecho de que haya una insatisfacción de la audiencia constituye una gran oportunidad para intentar cosas nuevas. Hay dos formas de hacer televisión: una es ver lo que está dando resultado y hacer más de lo mismo. Otra, a partir del conocimiento de las audiencias, es apostar por algo que sea un aporte. Y a eso, ponerle tan buena factura, tanta creatividad, tanto oficio, que sea irresistible para el público. Es la experiencia de Héroes. Ahí se buscaron buenos directores, se les dio libertad creativa, buen nivel de producción... y el público respondió.
–¿Y le gusta como está Contacto sin usted? ¿No está exagerando su crudeza?
–Me gusta la conducción de Iván Valenzuela. En cuanto a contenidos, este año giró hacia una agenda de fiscalización pública. Contacto cumple una función fundamental en la sociedad. Hay una gran necesidad de saber de verdad lo que pasa y ver los rincones que están oscuros. Ahora, desde el punto de vista editorial del Canal 13, de nuestro compromiso con la independencia y el pluralismo, es absolutamente indispensable que haya un periodismo que tenga interlocución con los poderes. ¡Y vaya que la tiene! Cuando el periodismo hace investigación en serio y responde por lo que dice es una garantía para los ciudadanos, y el público así lo aprecia.
EL RATING Y LA CALIDAD
–Monseñor Errázuriz acaba de hacer, en el Tedeum, una crítica a los medios de comunicación. ¿Cómo se vive en este escritorio esa relación con la Iglesia Católica?
–Monseñor Errázuriz está estableciendo una aspiración válida para todos los medios.Yo concuerdo con la inspiración de humanización de la sociedad que la Iglesia plantea. También creo que con los graves problemas que enfrentamos en nuestra época es vital el empoderamiento de las personas, que son quienes tienen la capacidad de mejorar el entorno y de crear soluciones. En ese sentido los medios tenemos una responsabilidad en los estados de ánimo que contribuimos a crear: una sociedad desempoderada, que sólo ve sus dramas y falencias es muy vulnerable.
–Hay que reconocer que es más difícil dirigir un canal católico que uno laico. ¿O no?
–Claro que es difícil. Pero no sé si más difícil que en otros canales, ya que todos tienen un dueño, y cada dueño tiene su complejidad. Nosotros tenemos la demanda de no perder plata y de hacer una televisión de calidad, que dentro de las demandas que puede hacer un dueño es la más estimulante. (Sonríe como en su mejor momento en pantalla.)
–Hay pocos programas del 13 entre los diez primeros con más rating... ¿No les preocupa?
–Todos los que estamos aquí hemos llegado con mucho esfuerzo al 13. A todos nos ha gustado que este canal sea líder, que sea importante para el país, que se identifique con la calidad y la innovación. Lógicamente no es un canal que se contente con decir que nos fue mal en rating. No nos gusta. Por lo tanto, la aspiración es combinar rating y calidad. Yo siempre he creído que es compatible. Siempre.
"ASPIRO A QUEBRAR PARADIGMAS"
Como su relación con el rector es fluida y directa, esto podía ser complicado para el nuevo Consejo, cuya misión es hacer de intermediario entre la universidad y el canal. Sin embargo, al parecer no ha sido así. Porque ella, que es muy diplomática, le da al César lo que es del César... Asegura que le interesa escuchar y entender muy bien lo que espera el rector respecto del canal, pero que su reporte directo es al Consejo.
–Este es un modelo bastante parecido al que tienen otros importantes medios de comunicación en Chile. Estamos trabajando bien. El aporte del Consejo es muy valioso y Patricio del Sol ha creado con Sergio Cavagnaro y conmigo una relación muy directa, pero a la vez muy respetuosa y con una disposición muy positiva.
–¿Por qué despidió a Patricio Hernández, con quien trabajó mano a mano durante años?–
Desde mi llegada, Patricio había puesto su cargo a mi disposición y volvió a hacerlo poco antes de mi nombramiento. Nosotros ya habíamos trabajado juntos y tengo un gran aprecio por su capacidad, su inteligencia y su talento. Pero en el inicio de esta nueva fase teníamos percepciones distintas y nos estaba costando actuar como un equipo afiatado. Por eso, tuve que asumir que era mejor aceptar su renuncia. Sé que es parte de las decisiones que un puesto como éste involucra.
–Sergio Cavagnaro, el gerente general, tiene mucho poder. ¿Hay dos cabezas en este canal? ¿Quién manda a quién?
–Hay dos cargos que son equiparados: la dirección ejecutiva, que es responsable de la marca y de los contenidos y la gerencia general, comandando la gestión. Son cosas absolutamente complementarias porque finalmente lo que constituye el producto del canal es el contenido y el mejor contenido se logra hacer cuando hay eficiencia, y cuando los recursos se pueden usar para realizar buenos proyectos.
–Sus antecesores duraron como dos años cada uno en este cargo. ¿A eso aspira?
–Mira, el canal tiene estructuras y misión que le permiten seguir funcionando más allá de quien esté a cargo. Por supuesto me gustaría tener tiempo para llevar adelante nuestro proyecto. Ahora, yo entiendo que la estabilidad no es una condición del medio ni del cargo. (Suelta una carcajada).
–¿Y qué quiere hacer durante su tiempo –el que sea– en Canal 13?
–Aspiro a quebrar algunos paradigmas, como la tensión entre creatividad y eficiencia, o entre televisión comprometida con valores versus éxito comercial. Espero culminar profesionalmente lo que ha sido el sello de mi carrera: hacer una televisión masiva de calidad, con convicción y significado. Eso no se encuentra en una TV netamente comercial, pero tampoco en una TV de nicho, sólo para elites.
Por lo tanto a mí me gustaría poder hacer dos cosas: ayudar al canal a transitar hacia la era digital y paralelamente hacer potente y más patente la creatividad y la calidad en pantalla.
"Esto significa estar sintonizados con el Chile de hoy, un país que ha experimentado enormes cambios. Ese Chile en que el 60 por ciento de las personas que viajaron en avión este 18 lo hacía por primera vez... Y donde la responsabilidad personal, las opciones propias, el acceso a nuevas experiencias, están cambiando las expectativas de las audiencias y nos exigen seguirlas en su evolución".

26 may 2007

La Televisión Chilena

TVyVideo

Televisión chilena:
De las emisiones universitarias al mercado del cable
Vera, Adriana-Corresponsal en Santiago de Chile, Enero de 1996

Desde los inicios de la televisión, el público chileno ha sido exigente con la calidad de sus programas. Hoy día la principal preocupación de los televidentes se centra en recibir un mejor servicio (calidad y variedad) tanto de los canales de televisión abierta como de los operadores de cable.
Orígenes de la televisión chilena
La televisión chilena surgió en 1957, cuando en la Universidad Católica de Valparaíso se transmitieron por primera vez imágenes de la avenida Brasil y del cerro Barón. En agosto de 1959, la UCV realizó la primera transmisión de televisión oficial, utilizando para ello la frecuencia 8. La actividad se fue desarrollando lentamente y sus emisiones eran captadas por aparatos receptores dispuestos en algunos lugares de la ciudad porteña.
A pesar de esta emisión, se asume como la primera transmisión oficial la efectuada por la Universidad Católica de Santiago, el 21 de agosto del año 1959 por la frecuencia 2. En una primera etapa se transmitía los lunes, miércoles y viernes, una o dos horas diarias. Contaban con un transmisor de video de 200 wats. Se transmitía desde el último piso de la casa central de la universidad, con una antena direccional de seis metros.
Ese mismo año se cambió de la frecuencia 2 a la 13 y simultáneamente se regularizaron las transmisiones con programas en vivo los martes y los jueves, mientras los sábados se transmitía cine. El desarrollo de la TV se aceleró aún más con motivo del Mundial de Fútbol que se realizó en Chile en 1962.
Paralelo a este proceso se creó en la Universidad de Chile un departamento audiovisual producto de la fusión entre los departamentos de cine, radio y la cinemateca universitaria. En sus inicios la idea no era crear un canal de televisión abierta, sino más bien un sistema de circuito cerrado que permitiera unir a las distintas escuelas de la universidad que físicamente se encontraban muy separadas.
Debido al éxito que tuvo el sistema, las autoridades decidieron utilizar el medio como un método de extensión cultural hacia la comunidad. Las transmisiones regulares se iniciaron el 4 de noviembre de 1960.
Televisión universitaria
Ligado a su acelerado desarrollo tecnológico, cabe destacar que los centros de educación superior chilenos gozaban de gran prestigio tanto en el ámbito nacional como internacional. Por ello, los canales de televisión que surgieron en la década de los sesenta lo hicieron al alero de las universidades. No había normas legales que rigieran sus operaciones, por lo tanto se guiaban por orientaciones que provenían de las propias autoridades académicas incluyendo algunas reglas, especialmente referidas a su contenido de programación.
Televisión nacional de Chile (TVN)
A partir de 1969 se creó una red nacional de televisión estatal producto de la promulgación de la ley 17.377, que otorgó una legislación necesaria para el surgimiento de Televisión Nacional de Chile, además de proveer otros aspectos de importancia para el desarrollo de la televisión en general, tales como: el reconocimiento legal de los canales universitarios ya existentes, la fijación de objetivos para la programación de las estaciones y la creación del Consejo Nacional de Televisión, que vela por el cumplimiento de los objetivos señalados en la normativa legal. En la actualidad TVN se desarrolla como una empresa autónoma del Estado, administrada por un consejo directivo y un director ejecutivo.
Distinta ha sido la situación del canal 13, Corporación de Televisión de la Universidad Católica de Chile, el cual ha mantenido su característica de universitario y se encuentra ubicado como uno de los canales de televisión latinoamericano con mayor desarrollo. Además de ser uno de los pioneros en el ámbito nacional, posee unos muy altos índices de audiencia y cobertura de 100% en el territorio chileno.
Nuevos canales
A partir de la década de los noventa, se sumó a la lista de canales ya existentes Megavisión S.A., el primer canal privado en un mercado de la televisión chilena. Desde 1993 llega en directo a todo el territorio nacional.
En la actualidad Megavisión S.A., se encuentra asociado con la red mexicana Televisa, la cual posee 40% de las acciones de la compañía. El resto es propiedad de la empresa de comunicaciones CIECSA, presidida por Ricardo Claro.
De similares características es La red, canal también privado y con participación de extranjeros en su propiedad. El 51% pertenece al Consorcio Periodístico S.A. (COPESA), y el 49% restante a Camwest Global Communications Corp.
En el mismo plano de las asociaciones, el canal 11 Chilevisión, que fuera el canal de la Universidad de Chile, se asoció con la red venezolana Venevisión del grupo Cisneros, el cual controla el 99% del canal. El 1% restante, pertenece a la Universidad de Chile.
A esta enumeración debe agregarse el más nuevo de los canales chilenos. Se trata de Rock & Pop, un canal que orienta su programación prioritariamente a los jóvenes y que funciona en Santiago desde el 16 de agosto de 1995.
Al margen de la cobertura alcanzada por los canales más grandes del país (Megavisión, Televisión Nacional de Chile, Corporación de Televisión de la Universidad Católica y Chilevisión), deben agregarse las redes regionales que poseen estos canales.
La televisión por cable
Desde hace unos años el fenómeno de TV por cable ha venido incrementándose dramáticamente, si se tiene en cuenta el número de suscriptores. Según información suministrada por los mismos operadores, el país cuenta con más de 350.000 hogares suscritos y un índice de crecimiento de 20%.
Este aumento de la televisión pagada motivó al estudio y la creación de un sistema de fiscalización acorde con la realidad nacional.
El impacto del cable se ve hoy reflejado en una serie de diferencias cualitativas en relación con la televisión abierta. Sólo el número de horas de transmisiones puede ejemplificar esta diferencia: los canales de recepción abierta emiten unas 44 mil horas al año, mientras que el cable tiene una oferta programática que sobrepasa el millón en el mismo período.
El fenómeno en que se transformó el cable, principalmente de un año a la fecha, es de dimensiones nacionales. Aunque cerca de 60% de los abonados pertenecen a Santiago, el proceso de suscripción abarca todo el país. Desde Arica hasta Punta Arenas, casi todas las ciudades con más de 70 mil habitantes cuentan con algún servicio de televisión por cable. En 51 centros urbanos de Chile están operando 68 estaciones emisoras.
Además de la cobertura geográfica, esta modalidad televisiva ha penetrado un amplio sector de la sociedad. Si bien en un principio el cable fue una alternativa para las clases altas, hoy día la situación presenta notorios cambios. Los sectores medio y medio-bajo son un importante mercado en expansión, generando la penetración en las comunas denominadas populares por parte de los operadores.
Las empresas de cable que operan en Santiago han creado coaliciones haciendo que el mercado quede en manos de unos pocos. La fusión entre Intercom y Metrópolis por una parte, y por otra la unión entre VTR y Cableexpress ha hecho que el servicio sea más atractivo para los suscriptores, quienes finalmente se ven beneficiados con un mejor servicio y un mayor número de señales por operador.
Regulación de la TV pagada
El Consejo Nacional de Televisión, que vigila el desempeño de los canales de televisión abierta, también ha puesto sus ojos sobre los operadores de cable y para ello instaló una oficina encargada de revisar las emisiones con el fin de fiscalizar el material visto por los usuarios del sistema.
Se hace especial énfasis en el control de la programación con contenidos de excesiva violencia, pornografía, truculencia o la participación de menores en actos reñidos con la moral y las buenas costumbres. Además, fija los horarios en que es posible transmitir publicidad de alcohol y tabaco, y la emisión de películas calificadas para adultos.