CNN llega a Chile
El momento es clave. A pocos días de la salida al aire por el paquete básico de la señal VTR, la afinación de los detalles es la mayor tarea que enfrentan. Un camión satelital que se queda atascado en una aduana peruana o las aún más importantes negociaciones con el resto de los operadores de cable para trasmitir la señal (la asociación con VTR no implica la exclusividad de la señal), son algunos de asuntos que hoy los preocupan.
"Llegamos revolviendo el gallinero del mercado televisivo chileno", declara entre las risas de los asistentes a su conferencia en el marco del Chile Media Show 2008, una expo-feria orientada a la industria televisiva que por estos días se desarrolla en el Hotel Marriott de Santiago. Claro, la cadena de noticias con sede en Atlanta no sólo deberá cambiar las costumbres informativas de los chilenos, sino que enfrentará una competencia que en los papeles se plantea bastante dura, cuando TVN lance su propia versión de un canal exclusivo de noticias.
Pero Santos es un optimista. Cree que acá hay un interés intenso en las noticias y que el país permite el desarrollo del periodismo al estilo de la CNN, que en sus propias palabras es "independiente e imparcial". Un video introductorio, que mezcla imágenes de Bachelet, Lagos, Fernando González, Matías Fernández y como no, el infaltable Pinochet, repite majaderamente esos conceptos.
Alguien del público carraspea. Todo suena a reinvención de la rueda.
¿Acaso no es la misma CNN que en la primera Guerra del Golfo difundió la imagen de un ave marina embadurnada en el petróleo que las malvadas tropas de Hussein supuestamente habían arrojado al mar?
¿Ave que según se demostró ni siquiera era habitante del Golfo? ¿Acaso no es la misma cadena que en 2003 repitió hasta el cansancio y sin cuestionamientos la monserga del Pentágono sobre las armas de destrucción masiva?
¿Acaso CNN no se prestó, como muchas cadenas, a la estrafalaria manipulación de los periodistas enquistados en las unidades militares durante la pasada guerra en Irak?
Pero el estilo de CNN llega a Chile sin autocríticas. "Nunca hemos comprometido la independencia en ninguna de mis cadenas- nos recalca Santos al preguntarle directamente- hemos perdido amistades, hemos perdido auspiciadores, nos hemos peleado con presidentes y reyes, pero nunca hemos hipotecado nuestra independencia". Le resulta imposible esconder la ideología que sustenta su proyecto y sostiene que "mientras más rentable sea el negocio, más imparcial es el periodismo que puedes hacer".
No deja de llamar la atención el orgullo con el que habla del estilo CNN, casi como un catedrático que entrega una clase magistral de periodismo, las ambiciones de marcar una huella en la prensa televisiva chilena, de presentarse como pioneros de un estilo innovador que ya conocemos parece negar de plano cualquier duda.
Afortunadamente para él, poco falta para que los televidentes podamos juzgar por nosotros mismos: el arribo del periodismo-espectáculo, de las trasmisiones en directo y sin digerir, del seguimiento constante de la noticia las 24 horas es inminente: en pocos días CNN llega a Chile con su propia cadena de noticias, con todo lo que ello significa.